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Calidad reproductiva, ¿Qué hijos dejamos?

¿Qué hijos dejamos?

Por Néstor Palmetti

Estamos viviendo épocas donde la problemática de salud está afectando cada vez a lapsos más tempranos de la vida. No es algo casual ni restringido a un país, a una condición social o a una región determinada: es algo que afecta a toda la moderna sociedad occidentalizada y globalizada.

En EEUU nace un bebé anormal cada 5 minutos (el 75% con problemas mentales) y el autismo, que antes se medía en un caso cada 10.000 nacimientos, ahora llega a un caso cada 250. El 60% de los niños tienen sobrepeso.

En Argentina un estudio del Hospital Garrahan corrobora que por estas latitudes no hay grandes diferencias: pululan niños prematuros, deformes, obesos, hiperactivos, agresivos, dopados, medicados desde temprano… Como dijo alguien: “más que preocuparnos por qué clase de país le dejaremos a nuestros hijos, deberíamos ocuparnos de qué tipo de hijos le dejaremos a nuestro país”. ¡¡¡Por favor, basta de “mal paridos”; el mundo ya está repleto de ellos!!!

Pese a que sabemos que las civilizaciones que han descuidado su calidad reproductiva han decaído o directamente desaparecido, nuestra sociedad no atina a reaccionar. Algo que se puede comprender (dado el entramado de intereses que subyacen), pero que resulta inaceptable a la luz de la consecuente involución de la especie humana en términos de salud y calidad de vida.

De allí la necesidad de estimular un proceso de comprensión de las causas y de rectificación de hábitos equivocados que nos están llevando a la decadencia social. Es algo que intentamos a partir de talleres destinados a padres, futuros padres, educadores, terapeutas, funcionarios y organizaciones de voluntarios que deben lidiar con las consecuencias de esta miopía social.

Resulta obvio comenzar comprendiendo que la causa profunda de la pobre calidad de hijos hay que buscarla en la pobre calidad de padres.

En la mayor parte de la sociedad se ha instalado el concepto que el bebé está protegido y aislado en el vientre materno, como si tuviese una patente de inmunidad para que el entorno no lo afecte. Queremos creer que el líquido amniótico que nutre al nonato durante los 9 meses de embarazo, se genera en forma ideal y aislado del contexto tóxico de la madre.

Igualmente, pensamos que la secreción láctea materna que alimenta al neonato durante los primeros meses de vida, es un fluido perfecto e incontaminado, por lo cual no tiene mayor importancia el estado materno y su ingesta alimentaria.

Las tribus indígenas, gente “bárbara e inculta, a la cual debimos civilizar por su bien”, eran muy conscientes de toda esta situación y cuidaban con esmero la calidad reproductiva de su pueblo.

Las parejas que iban a concebir una vida, eran tratadas especialmente (se les procuraba una alimentación especial, que requería a veces la búsqueda de nutrientes que se daban en lugares alejados) y sometidas a procesos de depuración previa (ayunos, sudación, desparasitados, etc.).

Hoy en día la ciencia se está percatando que la calidad del óvulo y del espermatozoide que crean una nueva vida, dependen, como no podía ser de otro modo, de la calidad y el orden de los organismos generadores.

fumar-copiar1Qué podemos esperar de padres que fuman, se alcoholizan, toman drogas (farmacológicas y de las otras), consumen alimentos no fisiológicos, están expuestos a químicos tóxicos, consumen violencia y no realizan prácticas depurativas.

Es más, el gran problema de las parejas jóvenes es la dificultad para reproducir, tanto en un sexo como en el otro, y por tanto demandan prácticas “mágicas” que les permitan lograr un embarazo a cualquier precio.

Una vez generada la concepción, las madres no relacionan lo que ingieren ni sus desequilibrios de salud, con el resultado que irán a generar.

Pero la biología es implacable y luego nos devuelve la evidencia de neonatos que arrancan la vida con los mismos problemas de sus padres (resistencia a la insulina, hiperactividad, disfunción de los emuntorios, toxemia, parasitosis y ahora la “moda” de los tumores infantiles). “Me salió fallado” ó “me tocó un autista” suele ser el comentario paterno, como si ellos no tuviesen nada que ver con el resultado final.

Parece que todo es resultado de “la fatalidad” o de un “determinismo genético”, inconsistente ante el simple tamiz del sentido común.

La nutrición antes del embarazo y la prenatal, tiene el potencial para minimizar la influencia de la herencia. La voluntad, los pensamientos, los sentimientos y deseos de padres conscientes, particularmente de la madre, pueden afectar en forma positiva o negativa la expresión de la herencia y la conciencia del niño durante la gestación y la lactancia.

Lo que hagan (o dejen de hacer) los padres, afectará la conciencia y la salud del feto. Mientras antiguas civilizaciones trabajaban particulares condicionamientos (sonidos, meditaciones) para influir sobre la conciencia de la nueva vida, vemos en derredor nuestras embarazadas fumando, tomando alcohol o gaseosas, viendo y practicando violencia…

Sería bueno ver padres preparándose al menos un año antes para el embarazo. Prepararse para el embarazo, además de evitar un “mal parido”, puede llegar a ser una excelente oportunidad en la vida de los padres para revisar su estilo de vida y hacer cambios que los pueden llevar a otro nivel de conciencia en lo físico y emocional y espiritual.

Pero no solo los padres deben prepararse, sino también el entorno social debe favorecer y estimular esta necesaria toma de conciencia. Desde los ámbitos laborales hasta la asistencia médica, pasando por las políticas públicas y el derecho, todos debemos entender que la mejora de la calidad reproductiva es una cuestión social prioritaria, pues va en juego nuestra calidad como civilización.

Mientras esperamos que a nuestros estamentos dirigenciales “les caiga la ficha”, invitamos a que los futuros padres tomen el tema en sus manos, comenzando por comprender la cantidad de aspectos que pueden trabajar antes, durante y después de la concepción.

Y no son cosas complicadas: son acciones sencillas, basadas en el sentido común y en el respeto de nuestra fisiología corporal. Para los interesados queda hecha la invitación.

Néstor Palmetti - Técnico en Dietética y Nutrición Natural

Extraído de:
http://www.espaciodepurativo.com.ar/problemas_salud/calidad_reproductiva...

MAS INFO: http://www.buenasiembra.net/salud/terapias-alternativas/nestor-palmetti-como-realizar-una-alimentacion-fisiologica-1476.html


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