Buenasiembra

Contactar: en Cap. Fed.
(Bs. As.- Argentina)

Con La Sra. Martha  Magnin, herbolaria,

TEL (5411) 4922-8873 de 11 a 20 hs

o Celular :

11-59367728
11-31412844

Mail:buenasiembra@yahoo.com.ar


 

ESCUCHAR RADIO


Semillas Estériles

¿Vamos hacia el Abismo ?

 El mes de octubre de 2005 ha sido uno de los más nefastos que haya vivido la humanidad y... sin darse cuenta. En ese mes la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos aprobaron la patente de la "tecnología Terminador" (Terminator), es decir, la desaparición de muchas especies vegetales en el mundo.

Ésta es la información que, a diferencia de muchas tonterías sin importancia, no logró la atención mundial, sólo los festejos del mundo del dinero: la patente de la controvertida tecnología Terminator, mediante la cual las plantas que son modificadas genéticamente producen semillas ESTÉRILES fue aprobada en Europa, Canadá y Estados Unidos, reveló Greenpeace.

La patente Terminator EP775212B fue concedida a la compañía estadounidense Delta & Pine y al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, en inglés). De acuerdo con bases de datos revisadas por Greenpeace, la patente fue aceptada en una versión similar en Estados Unidos, Canadá (11 de octubre) y Europa (5 de octubre) y otras aplicaciones han sido solicitadas en Australia, Brasil, Canadá, China, Hong Kong, Japón, Sudáfrica y Turquía.

La tecnología Terminator sirve para diseñar plantas que producen semillas estériles. Esto permite a las corporaciones agrobiotecnológicas controlar al 100 por ciento la producción de semillas, impidiendo que los campesinos puedan recolectar las semillas de un ciclo agrícola para usarlo en el siguiente, como lo han hecho durante miles de años.

Además, el rasgo de esterilidad atenta contra el natural ciclo de vida de un organismo vivo al impedirle reproducirse. Esta tecnología podría aplicarse a cultivos como el maíz, la soya, el trigo, la canola y el algodón. Cabe señalar que en México Delta & Pine vende más del 90 por ciento de las semillas de algodón para siembra. Este año la superficie cultivada será de 150 mil hectáreas y, según dicha empresa, el 50 por ciento de las semillas utilizadas serán transgénicas. Si Delta & Pine obtiene la patente Terminator en México, será muy sencillo que incorpore ese rasgo de esterilidad en las semillas de algodón que vende en Chihuahua, Sonora o Tamaulipas.

De esa forma garantizará un control indefinido sobre ese cultivo ya que, a diferencia de las patentes, la esterilidad no expira", estimó Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de ingeniería genética de Greenpeace México.

Aunque la industria biotecnológica arguye que la tecnología Terminator ayudará a contener la contaminación transgénica, ya que "si un cultivo se contamina no germinaría", la realidad es otra: "El impacto que esta tecnología puede tener en un centro de origen como México podría ser devastador ya que si las variedades nativas de maíz llegan a cruzarse (por efecto de la polinización cruzada) con variedades Terminator dejarán de germinar, lo que provocaría una catástrofe genética.

Al no reproducirse, la diversidad de maíces criollos iría desapareciendo y con ello los millones de mexicanos que dependen directamente de la siembra de maíz para sobrevivir así como los esfuerzos de conservación que desarrollan investigadores mexicanos", consideró Ampugnani. "Terminator es la máxima expresión de la perversidad en la aplicación de la biotecnología moderna a la agricultura.

Además de los impactos en la biodiversidad, atenta contra la seguridad alimentaria de aquellos que siembran maíz y otros granos para autoconsumo.

Si sus semillas se contaminan adquiriendo el rasgo de esterilidad no podrán sembrarlas pues ya no germinarán. Esto trastocaría toda una práctica cultural y una estrategia alimenticia que ha perdurado por años", aseguró Ampugnani. "Los agricultores de todo el mundo deben saber que las corporaciones transnacionales como Delta & Pine, Monsanto o Syngenta están listas para controlar las semillas mediante los transgénicos y, ahora, con su expresión más radical: el Terminator.

Es urgente una prohibición global sobre esta tecnología. Estos instrumentos corporativos harán imposible que los agricultores usen las semillas de su propia cosecha para volver a cultivar", dijo Ampugnani.

Organizaciones no gubernamentales de todo el mundo se han opuesto a esta tecnología durante años por sus implicaciones para los productores. Hasta ahora la introducción al mercado de la tecnología Terminator —desarrollada hace diez años— había sido detenida globalmente por las advertencias y señalamientos críticos de grupos ambientalistas, de desarrollo y organizaciones de agricultores. Diversos expertos consideran que la industria biotecnológica intentará legalizar su uso en la próxima Convención sobre Diversidad Biológica, que se llevará a cabo en Brasil en marzo del año próximo. La aceptación de la patente en Europa podría impulsar fuertemente su introducción al mercado global.

Greenpeace llama a las autoridades mexicanas a evitar el ingreso de la tecnología Terminator al territorio nacional, así como fortalecer la actual prohibición a la siembra de maíz transgénico en todas sus variedades. Delta & Pine Land es la séptima compañía de semillas más grande del mundo.

El maíz es el cultivo estratégico en este país, tanto para la producción comercial como para la agricultura de autoconsumo. El 70 por ciento de los productores mexicanos de maíz siembra variedades nativas, muchas de éstas obtenidas de un cultivo anterior.

POR FAVOR DIFUNDA ESTA INFORMACIÓN ENTRE SUS AMISTADES
From: "Greenpeace Argentina" <greenpeace@sion.com>

Fuente: www.greenpeace.org.ar
17/01/2006 17:16 hs.

Otros Vinculos Relacionados:

es.geocities.com/picodelobo/peligro.html

transgenicos.ecoportal.net/

elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/

www.cisas.org.ni/transgenico/

www.ecoportal.net/content/view/full/34704

www.redesma.org/transgenicos/enlaces.php

www.tierra.org/transgenicos/transgenicos.htm

es.geocities.com/picodelobo/transgenesis.html

LOS ORGANISMOS MODIFICADOS GENÉTICAMENTE SE ABREN PASO ENTRE UN MAR DE DUDAS
TRANSGÉNICOS, ALIMENTOS DE LA DISCORDIA

La manipulación genética es uno de los grandes hallazgos del siglo XX. La práctica se acelera en los últimos 30 años sobre todo en su aplicación a la agricultura y eso supone la base y la aparición de nuevas especies denominadas transgénicas.

La palabra transgénico viene de "trans" atravesar, y "génico" de genes. Es todo aquel organismo que tiene incorporado uno o más genes extraños. Este injerto genético dentro de los vegetales cultivados se hizo en un principio para hacerlos más resistentes a las plagas, con el consiguiente ahorro de dinero en la aplicación de pesticidas. Los organismos modificados genéticamente se producen a finales de los años 80 y su comercialización llega en los años 90 de la mano de un tomate de larga duración cultivado en Estados Unidos al que se le había retrasado la enzima de la maduración.

Desde esta fecha y hasta el día de hoy la carrera iniciada por estos organismos ha sido imparable. En la actualidad existen más de 60 millones de hectáreas de OMG (Organismos Modificados Genéticamente). Sin embargo, dos países tienen el 90% del área total mundial: Argentina y EEUU.

Los cultivos transgénicos más extendidos hasta el momento son el maíz, la soja, el algodón y la colza. Una variedad, denominada maíz Bt, está diseñada para resistir una especie de polilla que devora los campos de maíz. El maíz Bt se puede encontrar en productos como el aceite de maíz, en los edulcorantes, en el almidón, en el yogur, en los helados y en las gaseosas, entre otros.

El más conocido de estos alimentos es la llamada soja RR, que cuenta con un componente desconocido cuyos efectos en la salud aún no han sido demostrados. Esta soja se utiliza en panadería, queso, chocolates y alimentos para bebés.

La patata común no ha quedado al margen de estas modificaciones genéticas, ya que hay tubérculos que producen vacunas para la hepatitis B, las denominadas Bt que resisten los insectos, las que transforman su fécula en fructosa e incluso las patatas fluorescentes, que se iluminan cuando necesitan agua.

EL DEBATE

La ausencia de información sobre el efecto de estos organismos genéticamente modificados ha creado un gran debate social entre los partidarios del uso de estos alimentos, con un mayor rendimiento y menor coste de producción ya que podrían suponer una oportunidad para los países del tercer mundo y quienes promueven campañas para evitar su consumo por los efectos que estos alimentos pueden tener sobre la salud y el entorno natural.
Debido a la rapidez con la que este tipo de alimentos se hacen presentes en la vida cotidiana numerosas organizaciones sociales han emitido comunicados en los que han defendido los intereses medioambientales y sanitarios frente a quienes se han posicionado a favor de los cultivos transgénicos.

Greenpeace se ha convertido en una de las organizaciones que más activamente trabaja por la prohibición de los OGM. En su página de internet (www.greenpeace.es) la lista que ha elaborado la organización ecologista con productos que no están exentos de organismos genéticamente modificados, son las denominadas lista verde y roja de los alimentos transgénicos.

En la verde se encuentran aquellos productos para los cuales los fabricantes garantizan que no utilizan soja ni maíz transgénicos (ingredientes, aditivos o derivados de estas materias primas, incluso aquellos para los cuales no hay obligación de etiquetar). En la lista roja, Greenpeace muestra todos aquellos en los que los fabricantes no garantizan ausencia de soja o maíz transgénicos (ingredientes, aditivos o derivados de estas materias primas, incluso aquellos para los cuales no hay obligación de etiquetar).

Los transgénicos están legislados desde el ámbito europeo. Aunque debido a las revisiones de nuevas leyes en curso, nos encontramos en un momento clave para decidir su futuro.

“EFECTOS IMPREVISIBLES”

España fue en 2002 el único país de la Unión Europea donde se cultivó un transgénico, el maíz Bt, con unas 25.000 hectáreas en el Valle del Ebro, pero también en Castilla-La Mancha donde se cultivaron 4.000 hectáreas sobre todo en Albacete y Toledo.
Junto a este maíz Bt se puede importar y comercializar en España soja modificada que incorpora el gen de tolerancia al herbicida glifosato.

Los efectos en la salud y en el medio ambiente “son imprevisibles, aunque ya se han detectado alergias desconocidas en el individuo y alteraciones en el aparato digestivo. En el entorno natural se pueden producir una contaminación genética de los cultivos así como crear organismos desconocidos hasta ahora como es el caso de las denominadas semillas ‘terminator’, con consecuencias inesperadas para el campo”, según señala el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores de Castilla- La Mancha, Cristóbal Torres.

El gen ‘Terminator’ tiene la propiedad de convertir en estériles las semillas, de tal forma que sólo existiría una primera generación de vege-tales creada en laboratorio. “Esta medida ha provocado una gran polémica, ya que podría colocar a los pequeños productores en una situación de dependencia absoluta de las multinacionales que elaboran estas semillas”, señala Torres.

Aunque la presencia de los transgénicos en los alimentos se limita a la soja y al maíz, éstos se pueden encontrar en aceites, lácteos, chocolates, alimentos infantiles, refrescos en cualquiera de los comercios de alimentación del país.

Su presencia se limita fundamentalmente al maíz, la soja y sus derivados, que forman parte de más del 60 por ciento de los alimentos transformados en almidón, proteínas, aceites y grasas vegetales, emulgentes (lecitina: E322), glicéridos (E741), sorbitol (E420), entre otros.

Además de la cadena alimenticia, los OGM también se introducen a través de los piensos compuestos que se consumen en ganadería.

LEGISLACIÓN

Los organismos modificados genéticamente están legislados desde el ámbito europeo. La Unión Europea cuenta con normas que regulan las liberaciones al medio ambiente y la utilización en alimentos. Pero, debido a las revisiones de leyes existentes y la adopción de nuevas leyes en curso, nos encontramos en un momento clave para decidir el futuro de los transgénicos en Europa.

Desde septiembre de 1998 un Reglamento Europeo obliga a etiquetar los ingredientes derivados de soja o maíz transgénicos. Por lo tanto los fabricantes tienen obligación de mencionar en la lista de ingredientes 'producido a partir de soja/maíz modificado genéticamente'.

Desde abril de 2000 los aditivos y aromas también deben ser etiquetados. Sin embargo, en el caso en que no sea detectable el transgénico en el producto final no están obligados a cumplir esta norma y por lo tanto escapan al etiquetado.

La Unión Europea acaba de adoptar en julio (votación en el Parlamento Europeo y posterior adopción por el Consejo Europeo) dos Reglamentos que implantarán un sistema de trazabilidad para los alimentos y piensos. Es decir que los organismos modificados genéticamente llevarán una etiqueta desde el campo hasta el consumidor final y todo alimento o pienso obtenido a partir de ellos estará etiquetado, incluso si en el producto final ya no se puede detectar ADN o proteínas resultantes de la modificación. Aunque esta legislación acepta alimentos sin etiquetado por debajo de un umbral del 0,5% y el etiquetado no será obligatorio para los OMG autorizados con un contenido en OMG menor al 0,9%. Esto sustituirá las normas sobre etiquetado actuales, donde se etiquetan solamente los alimentos en los que se puede detectar todavía ADN o proteínas modificadas, por encima de un 1%.

Además de las cuestiones sanitarias, se está debatiendo en el seno de la Unión Europea una Directiva sobre responsabilidad ambiental. Según la responsable del área de Biotecnología de la organización Amigos de la Tierra, Liliana Spendeler, “la propuesta de la Comisión Europea es muy decepcionante y tal como está redactada, prácticamente ningún daño provocado por un organismo modificado genéticamente caería bajo los preceptos de la Directiva”.

“Además –asegura Spendeler- la responsabilidad se aplicaría solamente a un 13% del territorio europeo y no contemplaría los daños económicos, por ejemplo de un agricultor ecológico que perdería su cosecha por contaminación genética”.

En cuanto a las semillas, la Comisión Europea está revisando las Directivas que las regulan: quiere tolerar la presencia en ellas de transgénicos: hasta un 0,3%, 0,5%, 0,7% según el cultivo.

El gen ‘Terminator’ tiene la propiedad de convertir en estériles las semillas, de tal forma que sólo existiría una primera generación de vegetales creada en laboratorio.

Desde el año 1998, la Unión Europea no ha autorizado ningún nuevo OMG para su cultivo o su introducción en los alimentos. La industria biotecnológica y Estados Unidos están ejerciendo presiones muy fuertes para que se levante la moratoria, este país ha puesto una denuncia en la Organización Mundial del Comercio en contra de la Unión Europea por su moratoria. No se sabe todavía cuando se levantará esta moratoria.

Varios países condicionaban el levantamiento a la entrada en vigor de los Reglamentos sobre trazabilidad y etiquetado. Pero es posible que todavía algunos países quieran más normas antes de levantarla, sobre todo la exigencia de responsabilidades. Por otra parte, la moratoria se podría levantar para autorizaciones de importación, pero no para cultivos, hay muchas posibilidades y es muy difícil saber lo que el Consejo Europeo decidirá.

“Desde luego, la Unión Europea no está preparada para autorizar más liberaciones al medio ambiente (cultivos). Mientras no se implanten medidas que preserven parte de la agricultura libre de transgénicos (medidas de coexistencia), mientras no haya responsabilidad para los verdaderos contaminadores, no se debería permitir el cultivo de los organismos modificados genéticamente”, destaca la portavoz de Amigos de la Tierra.

El secretario regional de la UPA, Cristóbal Torres, asegura que “debe continuar la moratoria para profundizar en investigaciones públicas revisadas por organizaciones independientes y no de las propias multinacionales implicadas, sobre los efectos en la salud y en el medio natural de estos organismos modificados”.

La Comisión Europea ha presentado recomendaciones para hacer posible la coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos. Parte del principio de que son los estados miembros los que tienen que legislar sobre la materia y éstos pueden seguir las recomendaciones de la Comisión o no.

En España, se ha aceptado la Directiva 18/2001 sobre liberación intencional en el medio ambiente, proceso finalizado el pasado mes de abril en el Parlamento. En febrero pasado, el gobierno dio luz verde al cultivo de 5 nuevas variedades de maíz transgénico, al inscribirlas en el registro de variedades comerciales.

INQUIETUD EN LOS CONSUMIDORES, VIGILANCIA DESDE SANIDAD

El presidente de la Unión de Consumidores de Castilla- La Mancha, José María Roncero, asegura que “en la sociedad castellano- manchega se aprecia una mayor preocupación por los productos transgénicos, tanto por sus efectos en el medio ambiente como por las consecuencias de su consumo”.

Los consumidores de la región demandan cada día más información sobre OGM, “en nuestra oficinas se registran cada día un mayor número de llamadas para saber cuestiones concretas sobre etiquetado y consecuencias derivadas del consumo de determinados alimentos”.
Roncero subraya además que, como es su obligación, la UCE se preocupa por seguir ampliando conocimientos en esta materia y participan habitualmente en conferencias o encuentros científicos en los que se aborda el asunto de los transgénicos y su influencia en la salud de las personas.

Por su parte, la consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha se ciñe a esas normas que hoy por hoy están marcadas desde Europa en materia de etiquetado. Su misión por tanto se centra en el control y vigilancia del cumplimiento de las mismas, con el objetivo de garantizar un seguimiento exhaustivo de los alimentos en función de la legalidad vigente.

Por: FRANCISCA DÍAZ

Fuente:www.jccm.es/revista/


Buenasiembra | 2001-2009 | Quienes Somos | Contactenos

Valid XHTML 1.0 Transitional