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Encadenados a la Irracionalidad.

El Problema

En este mundo existe un problema, así es, uno solo y ese problema no es nuevo sino que es recurrente.
Si estudiamos la historia moderna del ser humano, es decir aproximadamente lo últimos 500 a 700 años se puede corroborar lo que digo.

La problemática del ser humano es siempre más o menos la misma: violencia, injusticia, contaminación, desentendimiento, etc. Si seguimos indagando llegaremos a ver que esta problemática siempre ha estado causada por este único factor al que podríamos llamar, sin temor a equivocarnos, la irracionalidad del ser humano.

Llamamos irracionalidad a todo comportamiento autodestructivo, estamos hablando de todas esas situaciones donde el ser humano no ha tenido la lucidez suficiente, ni siquiera, para poder ver que comportamiento  a elegir es el que mas le conviene.

Este problema es muy particular ya que sabemos que el ser humano es un ser racional por definición, es decir que el razonar es una capacidad innata de todos nosotros. Sabemos que esta capacidad florecerá de cualquier niño, de alguna manera, sin importar la situación en la que crezca. Si puede crecer el razosinio será su arma siempre y en todo contexto. Dependerá de lo propicio del medio hasta donde podrá este individuo desarrollar esa capacidad innata.

Pero esta situación se altera cuando analizamos a este ser en grupos grande por ejemplo en una civilización.

Sabemos perfectamente que la cooperación entre seres que razonan expande al máximo las posibilidades de todos los individuos y que las civilizaciones que lograron mayores desarrollos son aquellas que de una forma u otra lograron la mejor cooperación entre sus integrantes.

Pero volvamos al este presente que habitamos donde la irracionalidad es moneda corriente, el comportamiento autodestructivo está arraigado en todos nosotros desde lo cotidiano de arrancar un motor a combustión, consumir productos que nos inundan con residuos provenientes de los múltiples envases que se requieren para poder venderlos hasta aquellas industrias que despreocupadamente destruyen grandes porciones del paisaje con la simple finalidad de extraer un metal o un mineral al que se le asigna tal o cual valor o la totalmente irracional industria armamentística de la guerra como ejemplos mas significativos.

Ahora bien la pregunta es ¿por qué un ser racional por naturaleza se comporta de una manera tan irracional como la que conocemos?

Es decir ¿por qué si nacemos con una mente racional y saludable vamos perdiendo ambas cosas en la medida en que crecemos?

¿Qué nos pasa exactamente que no logramos ni siquiera la lucidez mínima que se requiere para entender que nos conviene y que no?

¿Por qué ha pasado tanto tiempo, tantas generaciones y no logramos resolver la misma problemática recurrente?

En muchos momentos y en muchos lugares de esta tierra las poblaciones han logrado vivir en paz y armónicamente pero luego la irracionalidad se ha vuelto a hacer presente sugiriendo que este problema es un siclo que se repite, da una tregua y vuelve a suceder una y otra vez indefinidamente. Pero al final es siempre el mismo problema: “La irracionalidad del ser humano”

Un breve análisis de la razón

Cuando una persona inicia un tratamiento para recuperarse de un comportamiento autodestructivo como podría ser una adicción, por ejemplo, el primer paso que debe dar es identificar el problema y aceptar que este problema le está sucediendo. Ese paso ya lo dimos en el párrafo anterior así que podemos continuar con el razonamiento.

Cuando hablamos de razosinio estamos hablando de la mente, si planteamos que tenemos un problema de racionalidad estamos planteando que tenemos un problema en nuestras mentes así que lo adecuado sería que sigamos indagando por este camino.

En este mundo donde cada uno tiene la libertad de pensar lo que quiera y cada uno de nosotros tenemos una visión particular de la realidad sería un trabajo infructuoso intentar analizar la mente de cada uno de nosotros por eso lo que vamos a buscar son aquellos elemento que son comunes en la mente de la mayoría o de todos los que nos comportamos irracionalmente en este complejo presente de la humanidad.

Como podrán imaginar en semejante diversidad que existe en este mundo los puntos en común para todos no son muchos probablemente no sea mas que uno.

Existe en este momento un significado en común en la mente de todos nosotros. Ese significado es la comprensión del paso del tiempo y este significado se expresa a través de un lenguaje que llamamos calendario.

El calendario es un sistema de unidades de medida de tiempo que nos unifica, está presente en la mente de todas las personas en todo el mundo, es un lenguaje que se ha globalizado mejor que cualquier otro lenguaje.

Lo que acabamos de afirmas es que el calendario es un sistema, es un significado y es un lenguaje. Indaguemos un poco más en esto.

Un sistema:

Como ya dijimos su sentido más básico el calendario es un sistema de unidades de medida de tiempo así como lo son el segundo, el minuto y la hora la agrupación ordenada de estas va conformando lo que llamamos día y la agrupación ordenada de estos nos va dando como resultado los meses y los años. Todas estas unidades de medida conforman el sistema que utilizamos para medir el tiempo.

Cabe aclarar aquí que las tres primeras son unidades de medida modernas que han sido estandarizadas y universalizadas.
Esto sucedió con la estandarización de la duración del intervalo de tiempo que llamamos “Segundo” Esta estandarización proviene inicialmente de la división del intervalo total del día solar medio sobre 86.400 número que resulta de la multiplicación de 60segundo por 60 minutos por las 24 horas del día. Este es uno de los antecedente que tenemos acerca de la racionalización de las unidades de medida de tiempo.

Un Significado:

El calendario va conformando, además, la forma en la que percibimos el paso del tiempo. Este es un poderoso significado en nuestras mentes ya que por un lado es la plantilla sobre la cual ordenamos nuestros recuerdos y sobre la cual planeamos nuestro futuro este orden en nuestras mentes determina nuestra cordura y lucidez en cada presente.

Si no tuviéramos este orden nuestro comportamiento sería errático y confuso mezclaríamos el orden de los sucesos sin poder identificar que cosas pertenecen al plano de los recuerdos del pasado ni que cosas pertenecen al plano de la imaginación y el planeamiento a futuro. Esta situación nos impediría vivir la vida con normalidad.

Por otro lado este significado va determinando nuestra conducta. Percibimos de una manera distinta los días de la semana, es decir que cada uno de los días de la semana tiene un significado particular en nuestras mentes por ejemplo La sensación que tenemos un día lunes o un martes es distinta a la que sentimos un día viernes o un domingo.

El sol sale y se pone en el horizonte y a cada uno de estos siclos los seres humanos le asignamos un nombre y una sensación determinada y eso va dándole forma a la conducta mas adecuada para cada día. Pero esto no es mas que un significado en nuestras mentes al sol no le importa si es domingo, lunes o cualquier otro día.

Lo mismo sucede con los meses, no nos sentimos de igual manera en enero que en diciembre y la conducta de las personas varía en función del mes en que se vive.

Por último están los años, tal vez sean estos los que tienen mas ingerencia sobre nuestro comportamiento ya que a cada edad nos vamos permitiendo hacer tal o cual cosa, es decir que tenemos en nuestras mentes un significado asignado al tiempo que ha pasado desde nuestro nacimiento. Cuando uno es niño va a la escuela juega a determinadas cosas y cuando va creciendo las actividades que realiza van cambiando así como lo hacen también las actividades recreativas, las responsabilidades, etc.

Mientras más tiempo pasa desde nuestro nacimiento nos vamos permitiendo o reprimiendo determinadas conductas justificados en este significado. Queda claro que a cada una de las edades que transitamos tiene asignada un grupo de comportamientos adecuados o socialmente aceptados para el momento de la vida que nos toca.

Podemos concluir que el significado que ocupa, en nuestras mentes, el calendario o la concepción del paso del tiempo es una parte muy importante de nuestro ser conciente y también de nuestro subconsciente.


Un Lenguaje:

La concepción del paso del tiempo es también un lenguaje que utilizamos para comprender y sincronizarnos con los sucesos que existen en nuestro entorno.

En el presente a humanidad ha logrado unificarse toda bajo un mismo sistema de medida de tiempo, a diferencia del pasado donde cada región o cada civilización utilizaba un sistema distinto, hoy hemos globalizado este significado y prácticamente toda la humanidad utiliza el mismo sistema (habrán, en este mundo, pequeños grupos de personas que no utilizan este sistema pero no debemos olvidar que en este trabajo estamos analizando la situación de todos los que compartimos este significado)
O sea que utilizamos este medio para sincronizarnos con una cantidad muy grande de personas alrededor de todo el mundo.

Esta sincronización nos permite relacionarnos con los demás y comunicarnos mas fluidamente de lo que lo hacían antes cuando cada civilización nombraba a cada salida del sol de una forma distinta. Hoy coincidimos en este punto y podemos viajar de un lugar a otro sabiendo que día y que mes es en todos los rincones del planeta. Este sincronismo es una parte básica y fundamental para el entendimiento entre los seres humanos.

Por otro lado la comprensión ordenada del paso del tiempo nos permite comprender la duración de los ciclos naturales externos, es decir del ambiente que nos rodea, e internos es decir de los ciclos naturales del cuerpo humano. La capacidad de sincronizarnos con estos ciclos naturales representa una parte muy importante de nuestra salud física y mental. Sin esta comprensión estaríamos desconectados del entorno natural y de nuestro propio ser y se nos haría muy difícil lograr la prevención de conductas que perjudiquen nuestra salud.

Un paso hacia la lucidez

En el inicio de este razonamiento planteamos un problema, luego identificamos de qué ámbito proviene este problema y comenzamos a esbozar una solución.

Para poder continuar debe quedar en claro la importancia que tiene en nuestras mentes, individual y colectivamente, la concepción que tenemos acerca del paso del tiempo. Debemos tener conciencia de que el calendario que representa esta comprensión no puede ser tomado a la ligera sino todo lo contrario es un tema que debe ser estudiado y es de incumbencia de todos.

Las unidades de medida de tiempo mas modernas que se desprenden de la estandarización del segundo tienen las siguientes características por un lado están expresadas en el sistema numérico decimal y por otro lado han sido universalizadas, es decir que están representadas por hechos presentes en la naturaleza que pueden ser comprobados por cualquier persona en cualquier parte del mundo. No sucede lo mismo con las unidades de medida de tiempo más antiguas y de eso se trata el siguiente 

El momento donde comenzamos a contar el año, es decir, el 1 de enero. El día que llamamos primero de enero que representa el momento donde iniciamos la cuenta de días que terminarán dándole forma a lo que llamamos año no está asociado a ningún hecho presente en la naturaleza que pueda ser comprobado por cualquier ser humano. Tampoco está asociado a ningún hecho religioso de relevancia, como podría ser, el nacimiento de Cristo o de algún otro profeta.

A simple vista se aprecia que este inicio de la cuenta es totalmente arbitrario. Seguramente si indagamos en la cultura romana antigua podremos encontrar la razón de este inicio pero de todas maneras sigue siendo unilateral y está lejos de ser una forma universal de comenzar la cuenta.

Esto se resolvería encontrando un punto de referencia universal para el comenzar a contar los días del año. El punto de referencia universal más obvio que podemos encontrar para iniciar esta cuenta es el solsticio de invierno en el hemisferio norte que se corresponde con el solsticio de verano en el hemisferio sur evento que se da en el día que hoy llamamos 21 de diciembre. Este punto de referencia si es de relevancia para todos lo seres que habitamos la tierra y es fácilmente comprobable. Este es un inicio estándar y universal para esta unidad de medida.

También deberíamos evaluar que número se asignaría a este día. En el sistema numérico decimal, sistema estándar que utilizamos en el presente, un ciclo cerrado como es el movimiento de traslación de la tierra se expresa con un número para cada una de sus partes y el Cero “0” para indicar el lugar donde el ciclo se cierra y vuelve a comenzar.

El ejemplo mas cercano que tenemos de esto es la cuenta de las horas del día el día termina y vuelve a comenzar a las cero “0” horas. Esto nos lleva a concluir que el día del solsticio donde comenzaría el año estandarizado debería ser indicado con el número cero “0”

Es importante representar este día con el número cero “0” porque nos hace comprender la naturaleza cíclica del tiempo en nuestro planeta y nos permite tener conciencia de la naturaleza cíclica de toda vida que la habita.

La razón por la que el calendario que utilizamos en la actualidad no cuenta con un días Cero “0” es la siguiente:

Antes de llamarse calendario gregoriano, es decir, antes de que el papa Gregorio XIII corrigiera la cuenta en el año 1582, el calendario se llamaba calendario Juliano. Este nombre provenía de Julio Cesar que, hasta ese momento, era la última persona que había modificado las unidades de medida de tiempo que utilizamos hoy. 

El calendario que utilizamos no tiene un día Cero “0” por la simple razón de que, tanto Julio Cesar como todos sus predecesores, utilizaban el sistema numérico romano que carecía de este número.  Es decir que el calendario que utilizamos actualmente, en el siglo XXI, está expresado en el sistema numérico romano y no en el sistema numérico decimal.

Continuemos con los meses. En el calendario actual son 12 meses irregulares, es decir que, cada uno de estos 12 meses tiene una duración distinta. La razón de esto, una vez más, podría ser encontrada indagando en la cultura romana pero la situación sigue siendo la misma anterior es una medida arbitraria impuesta por una sola cultura y no está representando nada que exista en la realidad tangible y concreta es solo un imaginario romano.

Lo que se observa en la naturaleza es que la luna completa su ciclo alrededor de la tierra 13 veces por año.

Es decir, que completa su ciclo 13 veces en el mismo tiempo que la tierra tarda en completar su ciclo de traslación. También sabemos que este siclo es regular, es decir, que tiene la misma duración las 13 veces que se repite.

Tiene pequeñas variaciones pero son prácticamente imperceptibles, de hecho el sincronismo que existe entre la tierra y la luna es uno de los mas perfectos que conocemos en el universo. Esto es un conocimiento básico de astronomía que además se muestra claramente en el cielo ya que no importa en que momento miremos la luna desde la tierra siempre estaremos viéndole la misma cara. 
 
Este sería el punto de referencia estándar que necesitaríamos para universalizar la unidad de medida que llamamos “Mes” Los ciclos de la luna se corresponden con los ciclos de la tierra por lo que el cierre y el inicio de estos coincidiría con el inicio y el cierre de movimiento de traslación de la tierra, de esta manera el día cero “0” nos estaría indicando el inicio y el cierre tanto del movimiento de traslación de la tierra como el inicio y el cierra de los 13 siclos de la luna.

Como se expresó al principio de este razonamiento el calendario es un sistema que utilizamos para sincronizarnos con las variaciones del ambiente por lo que es muy lógico pensar que este punto de referencia sería mucho mas útil para este fin que el que estamos utilizando en este momento.

Por último está el buen cálculo del Papa Gregorio XIII. Como ya sabemos la estandarización del segundo se hizo tomando como referencia el día solar pero la tierra debe gira más de 360º grados para que el sol logre volver a su misma posición en cielo al día siguiente. Es decir que en las 24 horas, que estandarizamos como la duración de un día, la tierra debe girar 360º y una pequeña fracción.

De esa manera medimos el día y la noche pero no el tiempo real que tarda la tierra en girar 360º exactos. Por esta razón se va acumulando un pequeño error en la medición de los ciclos de la tierra y se hace necesario contar un día más cada 4 años para que vuelvan a coincidir lar horas de día (luz) y de noche (sombra) con el tiempo de cada estación.

Siguiendo este razonamiento el calendario universalizado, estandarizado o ecuménico como quieran llamarlo tomaría la siguiente forma:

Un día Cero en el solsticio, 13 meses de 28 días y un mes de 29 días cada cuatro años. (ver calendario MAYA)

Los nuevos calendarios deberían imprimirse junto con una tabla de equivalencias para que podamos reubicar, en la nueva cuenta universal, las fechas de relevancia.

Este es el sencillo proceso de estandarización de las unidades de medida de tiempo. Con este sencillo proceso podríamos recuperar un poco de la lucidez perdida y comprender con más claridad el entorno que habitamos.

Así como un día dejamos de utilizar el pie de un rey como unidad de medida de longitud. Hoy tenemos la posibilidad de dejar de utilizar los paganismos romanos como unidades de medida de tiempo.

A algunas personas puede parecerle una locura esta propuesta pero en realidad cuenta con más lógica que el sistema actual. Este proceso debió haberse llevado a cabo el día que se estandarizaron las unidades de medida de tiempo pero no sé por qué la tarea quedó incompleta.

Un dato importante que pude recavar en esta investigación es que el Vaticano, es decir la religión Católica no tiene ingerencia sobre el calendario. Consulté con gente especializada para solicitar que se reparara el calendario y la respuesta que recibí es que este tema no está dentro de las tareas religiosas de la iglesia Católica.

Podríamos decir que en cuanto a este tema hay un vacío legal en el mundo. A mi entender esta es una tarea que se debió llevar a cabo en cualquiera de las muchas ”Conferencias Generales de Pesas y Medidas”  que vienen sucediendo desde la creación del BIMW (buró internacional de pesas y medidas siglas en inglés)

Preguntas que surgen

Conociendo ahora la forma racional de medir el tiempo y sabiendo que el ser humano es un ser racional, que requiere racionalidad en su mente para poder conservar su salud mental, comienzan a surgir una gran cantidad de preguntas inquietantes:

¿Qué perjuicios nos ha estado causando en nuestra salud mental el estar exponiendo nuestras mentes a un conocimiento confuso? Probablemente la senilidad, el alzeimer y otras enfermedades demenciales estén asociadas a una prolongada exposición de nuestras mentes racionales a un significado irracional.

Con respecto a la mujer que nace y se desarrolla con un ciclo en su cuerpo que está relacionado directamente con el ciclo de la luna. ¿Qué perjuicios le ha estado causando en su salud física y mental esta incongruencia entre lo que sucede en la naturaleza, lo que sucede en su mente y lo que sucede en su cuerpo? Además de estar afectando su salud mental ¿estará afectando también su salud reproductiva?

El estar midiendo el tiempo exclusivamente con el ciclo del sol ¿estará dándonos una percepción incorrecta del paso del tiempo provocando ansiedad, estrés o un envejecimiento prematuro?

¿Qué perjuicios nos ha estado causando en la comunicación el estar exponiendo nuestras mentes a un conocimiento confuso? Probablemente la comunicación y el entendimiento entre seres racionales mejorarían sin la interferencia de un significado descuidadamente irracional.

Nacemos racionales y saludables pero mientras más nos exponemos a la irracionalidad mas lucidez perdemos. ¿Cómo podríamos saber cuantas cosas nos estamos perdiendo en esta confusión desnaturalizada que nos autoimponemos desde el nacimiento? ¿Cómo estamos autolimitando nuestra propia capacidad de adaptación?

¿Cómo serían nuestras vidas sin el peso de esta incongruencia en nuestras mentes?

¿Cuánto tiempo más estamos dispuestos a seguir tomando el riesgo de estar encadenando nuestras mentes y las de nuestros hijos a esta sutil tortura irracional?

¿Cómo condiciona la lucidez de las mentes de aquellos científicos que tiene la responsabilidad de mantener un pensamiento objetivo para diseñar las costumbres más convenientes para mantener nuestra salud y lucidez?

Las respuestas a estas preguntas solo las sabremos el día en que tomemos conciencia y dejemos atrás los imaginarios del pasado y logremos ver con claridad la realidad concreta del universo que habitamos.

Conclusiones

Existe una realidad concreta que está aquí desde antes de nuestro nacimiento y sigue estando luego de nuestra muerte.

En el transcurso de nuestras vidas perdemos conciencia de esta realidad concreta que mantiene todas las condiciones para que podamos vivir.

Esta realidad es la que nos unifica, es la que nos hace iguales ya que es condición básica para que podamos estar vivos sin importar nacionalidad, religión, posición social o económica.

Creo que, el cuidado de la salud mental colectiva, por medio de la universalización de los significados que en ella habitan es el camino correcto para comprender mejor la realidad que nos circunda, a nosotros mismos y a nuestro prójimo.

autor : Juan Ignacio Montilla,
jignaciomontilla@gmail.com

MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/esoterismo/articulos/el-calendario-de-13-lunas-un-vehiculo-de-liberacion-904.html


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