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La alquimia de Paracelso (Según Jung)

Un médico alquimista

Con motivo del 400 aniversario de la muerte de Paracelso (1493-1541), el psicólogo y hermeneuta Carl Gustav Jung -suizo también-, pronunció dos conferencias en septiembre y octubre de 1941 que un año después conformarían el libro Paracélsica, editado por vez primera en castellano, en 1966, por editorial Sur (que es la edición consultada), y que recientemente ha sido publicada en Paidós.

El aspecto que vamos a abordar de Paracelso será su faceta alquimista. "Paracelso es también, además de otras cosas, y tal vez más profundamente, un ‘filósofo alquimista’, cuya concepción religiosa del mundo, está en oposición al pensamiento y la fe cristiana.

Él fue inconsciente de esta oposición, que es para nosotros casi inextricable", resume Jung en su prólogo al abordar su Opera omnia, formada por 2.600 folios y editada en 1616 (p.10). Jung ve en el viajero incansable y médico altruista que fue Paracelso a un precursor de la medicina química, así como de la psicología empírica y de la terapéutica psicológica (p.139).

A Paracelso "se le puede caracterizar como un crisol alquímico en el que hombres, dioses y demonios de aquella época exorbitante de la primera mitad del siglo XVI, han vertido cada uno de por sí su savia individual", sintetiza Jung (p.12), a la par que asegura que la segunda parte del Fausto de Goethe (obra alquimista, en opinión de Jung) presenta "algunas vigorosas sugestiones del espíritu paracélsico"(p.37). Su discípulo más importante fue el alquimista y médico alemán, Gerhart Dorn (Gerardus Dorneus).

Como médico y alquimista otorgaba gran importancia al orden cósmico tradicional de la astrología; orden en el que existe un entrelazo espiritual y físico entre el macrocosmos y el microcosmos, identificándose a éste con el ser humano: "Pues el cielo es el hombre y el hombre es el cielo, y todos los hombres un cielo y el cielo sólo un hombre".

Éste último era denominado por Paracelso como "hombre grande", "Adech" o "Archeus", "Protothoma", "Idechtrum"..., que no son sino nombres que personifican al concepto hermético del Antrhopos u "hombre primigenio", que suele tener casi siempre una magnitud cósmica y que, en otras cosmogonías, son Prajapati y Purusha en los Vedas, Gayomard en Irán, Metratón en el Zohar kabalístico.., etc.

Paracelso, en este sentido, insistía en la presencia del Astrum in corpore. He aquí algunas de sus afirmaciones: "El verdadero hombre es el astro en nosotros", "El astro desea llevar al hombre a una gran sabiduría", escribió igualmente. La fuerza de la acción del astro en el hombre es la imaginatio (meditación), por la que fluye la influencia del "hombre interior superior", del Antrhopos, que no es sino el Sí-Mismo de la psicología junguiana..

Paracelso insistía en que el auténtico médico tenía que tener conocimientos alquimistas para diagnosticar y curar. "La alquimia -explica Jung- no es sólo una especulación química tal como la entendemos hoy, sino que es, y en mayor medida, un procedimiento filosófico de transformación, es decir, una especie de Yoga, en cuanto éste apunta a una transformación anímica.

Por esta razón los alquimistas han establecido un paralelismo entre la ‘Transmutatio’ y el simbolismo de la transfiguración de la iglesia cristiana" (p.21).

La alquimia fue empleada por Paracelso, como hemos dicho, para la farmacognosis y farmacopea, así como para fines filosóficos. Pero ¿qué hay que entender por alquimia? Veamos lo que dice Jung al respecto (p.52):

"La alquimia contenía ya desde los más antiguos tiempos una doctrina secreta, o directamente lo era. Las concepciones paganas no desaparecieron de ningún modo por la victoria del cristianismo bajo Constantino; continuaron vivas en la curiosa terminología arcana y en la filosofía de la alquimia.

Su principal figura es Hermes, es decir, Mercurio, en su notable doble significado de mercurio y alma del mundo, acompañado por el sol (el oro) y la luna (la plata). La operación alquímica consiste esencialmente en una separación de la ‘prima materia’, del llamado Caos, en lo activo, es decir, el alma, y lo pasivo, el llamado cuerpo; los cuales volverán a reunirse personificados en una figura, en la llamada ‘coniunctio’, la ‘boda química’; la ‘coniunctio’ es alegorizada como Hieros Gamos, como boda ritual del sol y la luna.

De esta unión surge el llamado ‘filius sapientae’ o ‘philosophorum’, ‘Mercurius’ transformado, que como signo de su acabada perfección era pensado como hermafrodita. El ‘opus alchymicum’, a pesar de su aspecto químico, siempre fue pensado como una especie de acción ritual, entendida en el sentido de un ‘opus divinum’; por eso pudo ser presentada por Melchior Cibinensis, al comienzo del siglo XVI, como una misa, ya que mucho antes el ‘filius’ o ‘lapis philosophorum’, había sido concebido como ‘allegoria Christi’. Y es en virtud de esta tradición como se entienden muchas cosas de Paracelso que de otro modo serían incomprensibles".

"En la alquimia -señala Jung-, la materia es material y espiritual, y el espíritu es, a su vez, espiritual y material". "En el primer caso la materia es ‘materia cruda,confusa,grossa,crassa, densa’; en el último, al contrario, ‘subtilis’. Así pensaba también Paracelso" (p.76).

Paracelso, en su Liber Paragranum, reconocería que por medio de la alquimia el mismo médico "sazona", o sea madura espiritualmente, pero al mismo tiempo creía en los grandes arcanos de la alquimia: la creación del homúnculo y la transformación de los metales innobles en oro.

La luz de la naturaleza

Un concepto trascendental en la filosofía alquimista paracélsica es el de la "luz de la naturaleza" ("lumen naturae"), concepción que Jung retrotrae a la obra Filosofía Oculta de Agrippa von Nettesheim, en 1510. Agrippa hablaba aquí, en efecto, de la luminositas sensus naturae, que permitía incluso a los animales augurar. Igualmente es un concepto primordial en Meister Eckhart.

Ahora bien, la "luz natural" es, en verdad, una concepción muy antigua en el seno de la alquimia. Se encuentra ya en la Carta de Aristóteles, Tractatus Aureus

ver TEXTO: Parcelso_las_plantas_magicas_botanica_oculta

Solicitar: Jung-Carl-Gustav---El-Hombre-Y-Sus-Simbolos.rar.html

VER : VIDEO de Medicinales: https://www.youtube.com/watch?v=KJrOFjEBpTw


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