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ERKS: Mundo Interno

TRIGUEIRINHO(1989)

"Hay más cosas en el cielo y en la tierra de lo que tu filosofía supone."
SHAKESPEARE

COMIENZA EL FIN

Se sabe que, en 1954, el entonces presidente de los Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, se encontró con seres extraterrestres en la Base Edwards, de la Fuerza Aérea, en California. Algunos de sus auxiliares también estuvieron en ese encuentro, y Lord Clancarty, que en esa época encabezaba la Cámara de los Lores, se refiere al hecho llegando a recoger una serie de datos suministrados por un piloto que, según él, habría estado presente en la reunión.

Según lo narrado, cinco naves espaciales extraterrestres habrían aterrizado en la pista de la base y sus ocupantes se habrían comunicado abiertamente con Eisenhower. Al presidente le habrían demostrado la capacidad que tenían de materializarse y desmaterializarse y le habrían presentado una avanzada tecnología que podría ser empleada en la tierra con fines pacíficos, y que era de acción no contaminante.

Ante esa demostración de los extraterrestres, el presidente les habría declarado que la humanidad de la tierra no estaba preparada para saber de la presencia, aquí, de los seres del espacio; y que las poblaciones quedarían inseguras y entrarían en pánico, si esa realidad les fuese confirmada oficialmente.

Los hombres vienen manejando la energía nuclear y en gran parte lo hacen para adquirir prestigio. Trabajar con energía nuclear es también, para los gobiernos políticos, una forma de demostrar poder sobre países menos desarrollados, manteniéndolos así sometidos.

Fred Alan Wolf, especialista en física aplicada y teórica, profesor de física en la Universidad Estatal de San Diego, declara en su libro Espacio, Tiempo y Más allá que "aunque los físicos sepan mucho sobre energía, no saben lo que ella es realmente". Wolf puede decir eso por el profundo conocimiento que tiene sobre la situación actual de las investigaciones efectuadas en ese campo. Ocupa posiciones de consultoría junto a gobiernos e industrias, presta servicios en el campo de la informática, es autor de libros científicos, y profesor visitante en el Instituto Hahn-Meitner, de Berlín, en la Universidad Hebraica de Jerusalén y en la Facultad Birbeck de la Universidad de Londres.

Por no saberse qué es realmente la energía, como dice Wolf, los suecos percibieron el peligro que la manipulación de aquélla representa. Entonces decidieron, por un referéndum público, que los doce reactores nucleares de su país cesasen de funcionar hasta el año 2000. Pero, ¿llegaremos a esa fecha, sin que nada ocurra?

En el ciclo actual de la humanidad terrestre, la energía nuclear representa un peligro mortal, aunque se la emplee con "fines pacíficos", que en verdad son tan sólo un pretexto para posibilitar la fabricación del mayor arsenal mortífero que la tierra jamás conoció. ¿Será el hombre el único responsable de ese estado caótico, o estará él, bajo el control de fuerzas destructivas, siendo mero instrumento de éstas? Esa es una pregunta que habría que dirigir a nuestros propios niveles intuitivos.

A pesar de que innegablemente ya conocen algunos de los aspectos contaminantes de la energía nuclear, aún así los hombres siguen trabajando con ella. Pero hay aspectos que ellos ignoran porque todavía no están despiertos hacia la realidad de dimensiones más sutiles que la mental. Aunque existan otras formas de utilizar la energía del universo, el hombre mismo las rechazó cuando prefirió el desarrollo puramente económico. Si continúa con la actual manipulación de fuerzas que se ocultan en la materia densa, desconociéndolas, podrán anticiparse cataclismos naturales.

Como dijimos, la tierra no es un cuerpo estable en el espacio, pudiendo, llegar a perder su equilibrio. Se sabe que de tiempo en tiempo hay variaciones en el patrón de su rotación y cambios en la inclinación de su eje, y cuando surgen influencias externas especiales, esa modificación hasta puede ocurrir de una forma más drástica.

John White cita algunos factores que pueden contribuir para que el eje de la tierra cambie su inclinación. Entre los naturales e inherentes a la propia evolución, él enfoca: la alineación de la tierra con planetas o estrellas que ejerzan sobre ella gran atracción; el paso de otros cuerpos celestes junto a ella, que produzca ese mismo efecto; impactos físicos con otros cuerpos; cambio en la radiación que ella recibe del sol; derretimiento del hielo de sus polos; cambios en su superficie física, con desplazamientos considerables de tierra; desaparición de núcleos magnéticos y surgimiento de otros, en nuevos lugares; y terremotos o erupciones volcánicas muy violentas.

Entre los factores ocasionados por el hombre, White enumera: contaminación atmosférica; extracciones, perforaciones y represamientos; pruebas nucleares; guerras nucleares; formas de pensamiento e intervención de formas de vida más elevadas. A propósito de la acción de las formas de pensamiento, dice H. P. Blavatsky: "Los pensamientos y los motivos son materias primas, y a veces, de manera increíble, una fuerza material."

Grandes cataclismos que ocurridos en tiempos remotos dejaron sus señales pueden, hasta cierto punto, ser considerados "naturales", aunque, como en el caso de la Atlántida y de Lemuria, el hombre haya contribuido para que la violencia de los acontecimientos fuera mayor. Siempre hubo dos corrientes opuestas en relación con un eventual próximo cataclismo. Una tiende a confirmarlo, alertando a todos para que se preparen; la otra declara que las profecías sirven para cambiar nuestras actitudes inarmoniosas, las cuales, una vez eliminadas o transformadas, alejarían la necesidad de una hecatombe.

Sería fácil optar por una o por otra de esas corrientes, cuando ellas inevitablemente surgen. Empero, nos parece que una actitud de observación sería sana para que intuyamos cuáles serán los rumbos finales de los acontecimientos. La diferencia entre pronósticos tiene su origen en niveles mucho más profundos de lo que podamos imaginar. Es que algunos puntos de vista enfocan dimensiones de la realidad en las que ciertos hechos están aconteciendo visiblemente, mientras que otros puntos de vista se detienen en otros niveles de la realidad, más sutiles, en los cuales también están ocurriendo hechos opuestos a aquellos primeros.

Además de ello, lo que es real y verdadero para ciertos grados de consciencia puede no serlo para otros, y lo que interesa a un ambiente cultural puede no representar nada para otro. El primer punto de vista puede tener la función de promover un cambio drástico en la mentalidad del hombre, usando para ello energías destructoras; mientras que el segundo puede tener la tarea de estimular la construcción del mundo nuevo. Es útil que ambos convivan, a veces en la misma época, no sólo para el equilibrio psicológico de los hombres sino también para que haya acciones simultáneas en diferentes sentidos.

Aparentemente, tal convivencia puede constituir una dispersión. Sin embargo, en un mundo variado como el nuestro, un equilibrio mayor puede obtenerse al complementar una tendencia con el punto de vista de la otra. Así, el pensamiento y la acción de la humanidad en su conjunto podrá quedar en el "camino del medio", lo cual estaría en concordancia con las más antiguas instrucciones que ella recibió del cosmos, y que fueron muy difundidas en el pasado, inclusive por la filosofía budista.

Como vimos, ha acontecido que la humanidad es uno de los factores que provocan cataclismos. Muchas veces éstos pueden ser una forma con la que la naturaleza terrestre responde a las agresiones que les hacemos. Por otro lado, es imprevisible lo que podría ocurrir si un cataclismo derivado de la inclinación del eje terrestre (que está desplazándose gradualmente) se sumase a una guerra nuclear,. aunque ésta no abarque al mundo entero. También es imprevisible cómo las fuerzas magnéticas del interior de la tierra podrán reaccionar ante la vibración del desecho atómico enterrado o arrojado en los océanos, y los movimientos que el Ser Planetario podrá accionar para desplazar grandes masas en la corteza terrestre o en áreas más profundas.

El hecho de que el desperdicio atómico se coloque en recipientes herméticamente cerrados no impide que lo etérico y lo astral traspasen los límites de los recipientes y actúen a través de las aguas, de la tierra o del aire. Las emanaciones etéricas y astrales no pueden ser detenidas por la tecnología terrestre actual.

Ciertos factores, por lo que parece, están sumándose para llevarnos a una violenta experiencia. El uranio, por ejemplo, es un mineral extraído del suelo que, luego de molido y refinado, es usado para generar energía por medio de reactores. A partir del momento de la extracción del uranio se libera un gas radiactivo, o radonio, que aproximadamente después de cuatro días se transforma en varios otros elementos, hasta llegar a un elemento estable, el Plomo Pb 206. Así, si la mezcla gaseosa derivada del uranio fuera aislada, también lo es el plomo, que por ser un metal pesado altamente nocivo para el ser humano, permanece dentro del cuerpo del individuo durante toda su vida.

Hoy en día, toneladas de residuos de uranio son amontonadas al aire libre, y el gas radonio, emitido por aquellos, es un agente permanente de contaminación de la atmósfera. Por ese motivo ya se comprobó que el 20 por ciento de los mineros que trabajan con uranio muere de cáncer de pulmón.

Tratado químicamente con ácido sulfúrico, el uranio se transforma en combustible para reactores nucleares. Cuando ese material es transportado desde las minas hacia las usinas libera polvo que, durante el trayecto, contamina el ambiente. Además de ello, los desechos tóxicos de esas usinas normalmente son vaciados en las aguas más próximas, como ocurrió en la Argentina, en el lago San Roque.

Lo más peligroso de los materiales de las usinas nucleares permanece anexado a las barras del uranio quemado durante el proceso, y que son el desecho de los reactores. Esas barras, contaminadas con el Estroncio 90, el lodo 131 y el Cesio 137, son guardadas en grandes tanques de agua cerca de las centrales nucleares. Obviamente, esa agua con el tiempo se contamina y debe ser renovada; entonces se la vacía sobre la tierra, en la que puede penetrar y alcanzar depósitos de agua subterráneos, llegando así a los ríos.

Dicen los investigadores que cada reactor produce aproximadamente una barra de residuo contaminante por día, midiendo cada barra de 2 a 4 metros de extensión y unos pocos centímetros de diámetro. Sabiéndose que cada barra queda alrededor de 3 años en funciona. miento en el reactor, ¿cuántas de esas barras radiactivas son producidas por las casi 400 usinas nucleares en operación en el planeta?

Cuando esos residuos son llevados lejos, en camiones (porque a cierta altura deben ser retirados de los tanques repletos), van liberando radiactividad por donde pasan y, aunque se los deposite, siguen conteniendo material mortífero. ¿Qué ocurriría si hubiese un movimiento sísmico en los alrededores o en el lugar en el que se hallan acumulados? Al tener el uranio una vida activa de millones de años, ¿cuántas generaciones venideras estarán bajo esa amenaza?

Sin embargo, una de las fases más contaminantes del proceso de obtención de la energía nucleares la separación del plutonio de las barras de uranio. La dosis de plutonio aceptable por el organismo humano es menos de un milésimo de gramo. Se calculó que medio kilo de plutonio distribuido por todo el planeta bastaría para matar a todos sus habitantes.

Según ciertos estudios científicos, la vida activa del plutonio, que es cancerígeno, es del orden de los 25.000 años; la mitad de la carga de ese material habrá disminuido en ese lapso; pero la otra mitad seguirá actuando durante millares de años. ¿Qué ocurrirá con toda esa masa de plutonio que se está produciendo en el mundo? Hasta ahora existen ocho países que tienen la bomba nuclear, once que pueden construirla en pocas semanas, y aproximadamente treinta que se preparan para tenerla... además de aquellos que la ambicionan.

Las partículas radiactivas que eventualmente se liberen por filtración en una instalación nuclear, o por la rutinaria extracción del uranio del suelo, pueden afectar al organismo humano de diversas maneras. Una de ellas es la mutación genética, o sea, la alteración de la estructura de los genes que controlan la división de las células. Con esos genes alterados, ellos pueden reproducirse descontroladamente, ocasionando varios tipos de cáncer. Como consecuencia, los fetos humanos pueden quedar deformados, como en el caso de Hiroshima y Nagasaki, en el Japón, país en el que se efectuaron las primeras explosiones atómicas.

La salud pública jamás estuvo en tan gran peligro. Jamás estuvo tan amenazada la vida sobre el planeta. ¿Qué ocurrirá si hubiera una falla en un reactor? Aún hoy, pocos años después del incidente de Chernobyl, en un perímetro de 2.600 kilómetros alrededor del reactor, el ganado no puede ser alimentado con granos de la región; las verduras, la leche fresca y los otros productos locales tampoco pueden ser consumidos. En cuanto a los niños de allá, no deben permanecer mucho tiempo al aire libre, por consejo médico.

Además de quienes murieron inmediatamente después de la filtración citada, otras 700 personas quedaron enfermas debido a la radiación. Centenares de sobrevivientes siguen sufriendo hasta hoy y muchos otros, contaminados, están condenados a morir lentamente.

Llegó a nuestro conocimiento que una de las grandes potencias nucleares del mundo tiene cerca del 25 por ciento de sus reactores desactivados por el hecho de que éstos no presentan condiciones de seguridad aceptables. ¿Estaría ese material comprometido para ser vendido a los países menos desarrollados, ansiosos por tener usinas nucleares

El hombre piensa, en su imaginación humana, que toda la materia que compone la tierra existe tan sólo para que él usufructúe sus beneficios. Lo que ocurre es que eso está ahí en función de un equilibrio general, y del propio desarrollo del planeta en su conjunto, y no para uso indiscriminado de quienquiera que sea.

Otros datos, conocidos oficialmente, pueden ilustrar mejor la situación en que hoy nos encontramos. Dos tercios de los adolescentes de Suecia, y cuatro quintos de los de la Unión Soviética expresaron que "el destino de la humanidad en los próximos años sería la exterminación nuclear". Según la misma investigación, del 30 al 50 por ciento de los adolescentes de los países altamente industrializados creen que asistirán a una guerra nuclear.

En los Estados Unidos, el 49 por ciento de los jóvenes entre los 13 y los 18 años declararon que están proyectando el propio futuro basados en la posibilidad de que se produzca esa guerra. Algunos manifestaron que temen sobrevivir, porque el mundo quedará devastado y ellos no quieren presenciar eso. He aquí lo que dice un niño de 8 años, durante una investigación: "Cuando yo crezca voy a construir un cohete y después una estación espacial satélite; allí voy a tener árboles, ríos y un mundo diferente".

Como se ve, en las condiciones actuales, la tierra física dejó de ser un campo propicio para la encarnación de almas que deben venir aquí para aprender y realizar experiencias positivas. El hombre ya liberó energía nuclear en exceso desde que hizo explotar su primer dispositivo atómico. Al lanzar cohetes y satélites al espacio, accionados por métodos considerados primitivos en comparación con los usados por los mundos más adelantados (que no comprometen la integridad del espacio), el hombre está destruyendo un delicado equilibrio, e interfiriendo en reinos de la materia tanto físicos como etéricos, que aún desconoce. Con sus experiencias espaciales se están quebrando las frecuencias vibratorias que pueden tornarse peligrosas cuando estén más desequilibradas.

Actualmente, la interferencia del hombre en la armonía universal es mayor de lo que las leyes cósmicas pueden aceptar; empieza a ser una amenaza aún más fuerte en la medida en que crece su capacidad de contaminar, desarrollando la posibilidad de alcanzar también el espacio extraterrestre. El proceso de purificación de la tierra se tornó, por ello, asunto de la galaxia entera.

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INDICE

Primera Parte: LA TIERRA

Dioses y víboras
Comienza el fin

Segunda Parte: LA TIERRA Y EL CIELO

El encuentro con Zaruma
Seres que están con nosotros
Otros seres de servicio en la tierra
Una nueva concepción sobre el hombre
Plasticidad mental
El poder ono-zone
Contactos y despertar
Autoconvocados
El cambio genético
El nuevo movimiento planetario
Práctica general
El despertar del consciente derecho
El principio de la luminosidad en las naves espaciales
Las tareas del Hombre Nuevo
Descripción de las láminas de Tapa, contratapa y solapas

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