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Principios dietéticos para prevenir el cáncer

Como factores de la dieta que reducen el riesgo de cáncer, señalan pescado, cereales integrales, legumbres, coles, verduras, frutos secos y fruta.
Incrementan el riesgo de cáncer, en cambio, carnes, productos lácteos, grasas completas, grasas saturadas, azúcar refinado, exceso de calorías y alcohol.

Para crear un entorno hostil al cáncer y prevenir su aparición y desarrollo, Murray y otros establecen una serie de pautas dietéticas:

1) Comer variadas y abundantes frutas y verduras, que proporcionan los nutrientes
necesarios para que el organismo funcione correctamente y se proteja: antioxidantes
(vitaminas C y E y selenio), carotenos como betacaroteno, luteína y licopeno (pigmentos
rojos y amarillos de zanahoria, pimiento, ñame y tomate, albaricoque, sandía y cereza,
verduras de hojas verdes como col rizada, berza y espinaca, legumbres, cereales y semillas) y flavonoides (contenidos en cítricos, berzas, cebolla, perejil, legumbres, té verde y vino tinto) por sus propiedades antiinflamatorias, antialérgicas, antivirales y anticancerígenas.

2) Reducir la exposición a los pesticidas: no excederse en el consumo de alimentos que
concentran pesticidas como grasas animales, carne, huevos, queso y leche, comprar
productos orgánicos cultivados sin pesticidas sintéticos y fertilizantes, y tratar de comprar
productos locales y de la estación: "La posible presencia de pesticidas en frutas y verduras no debe ser impedimento para comer una dieta abundante de estos alimentos. La concentración en frutas y verduras es mucho menor que los niveles encontrados en grasas animales, carnes, queso, leche entera y huevos. Además, los diversos componentes antioxidantes de las frutas y verduras son necesarios para ayudar al cuerpo a tratar con esos pesticidas".

3) Reducir la ingesta de carnes y otros productos animales, cuanto mayor sea la ingesta mayor es el riesgo de cáncer, sobre todo de colon, mama, próstata y pulmón: "La carne carece de los antioxidantes y fitoquímicos que protegen del cáncer y además contiene mucha grasa saturada y otros componentes carcinógenos potenciales como residuos de pesticida, aminas heterocíclicas e hidrocarburos aromáticos policíclicos que se forman cuando la carne se asa, se fríe o se cuece. Cuanto más hecha esté la carne, mayor es el nivel de aminas. Las carnes curadas o ahumadas contienen como conservantes nitrato o nitrito de sodio que en el estómago reaccionan con los aminoácidos de los alimentos y forman nitrosaminas, compuestos altamente cancerígenos".

4) Comer grasas saludables e incrementar la ingesta de ácidos grasos omega-3 ("Las prostaglandinas que derivan de los ácidos grasos esenciales omega-3 inhiben elcrecimiento de las células cancerígenas y protegen de enfermedades coronarias y de Alzheimer, artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes, soriasis, eccema, asma y depresión") y de pescado, cuyo consumo ofrece una importante protección contra cualquier forma de cáncer.

5) Evitar los productos con elevado aporte calórico y pocos nutrientes como la comida
basura, golosinas y refrescos. Los azúcares refinados se absorben rápidamente y provocan una subida repentina del azúcar en sangre, como respuesta el cuerpo incrementa la secreción de insulina por el páncreas: "Demasiada insulina puede favorecer el crecimiento de células cancerosas en cáncer de mama, estómago, colon, endometrio, ovarios, pulmón y próstata".

6) Tomar poca sal y mucho potasio, excepto si hay enfermedad renal que impide
metabolizar el potasio.

7) Elegir alimentos que ayuden al organismo a desintoxicarse y eliminar desechos.
La formación en los intestinos de poliaminas (compuestos derivados de proteínas y
aminoácidos insuficientemente digeridos que estimulan el crecimiento celular e incrementan el riesgo de cáncer) puede inhibirse con bífidobacterias, vitamina A, selenio, etc., pero la mejor manera de evitar la formación excesiva de poliaminas es mantener una buena función digestiva y de eliminación.

Para ayudar al cuerpo a eliminar sustancias químicas tóxicas es importante comer una dieta rica en fibra y beber abundante agua embotellada, filtrada o purificada: "Necesitamos beber al menos un litro y medio de agua al día para compensar el agua que perdemos a través de la orina, el sudor y la respiración. Incluso una leve deshidratación ocasiona un debilitamiento de las respuestas fisiológicas y reactivas".

Para fomentar la desintoxicación deben aportarse los ingredientes necesarios (proteínas,
vitaminas, minerales) para el desarrollo de enzimas y coenzimas capaces de descomponer los alimentos y permitir la digestión y absorción celular de nutrientes. Refuerza la desintoxicación consumir con regularidad alimentos que contengan cúrcuma, pimiento rojo de cayena, pimienta negra, eneldo, alcaravea, ajo, cebolla, albahaca y orégano.

Cuando la dieta no es suficiente

"En estos tiempos de alimentos procesados, estilos de vida acelerados y estresantes, puede llegar a ser muy difícil, si no imposible, nutrirse íntegramente a través de la dieta, especialmente si se quiere prevenir el cáncer y otras enfermedades crónicas. Puede ser necesaria la ayuda de suplementos dietéticos o nutricionales, de enorme valor cuando se toman como parte de una dieta y estilo de vida que fomenten la salud".

Michael Murray, Tim Birdsall, Joseph Pizzorno y Paul Reilly ofrecen unas recomendaciones sobre productos naturales y suplementos dietéticos claves para reducir el riesgo de cáncer:

1) Un multivitamínico y mineral que aporte niveles suficientes de nutrientes antioxidantes
(carotenos, vitaminas C y E, selenio y cinc), ácido fólico y vitamina D.

2) Plantas ricas en flavonoides por su potente actividad antioxidante y sus propiedades
antiinflamatorias, antialérgicas, antivirales y anticancerígenas: quercetina, té verde, semilla de uva, corteza de pino y ginkgo biloba: "Su uso prolongado reporta grandes beneficios.
Dada la creciente carga de radiaciones asociadas a nuestra vida actual, parece importante protegernos de este potencial cancerígeno tomando un extracto rico en flavonoides como ginkgo biloba o cualquiera de los otros extractos".

3) Consumo regular de alimentos verdes ricos en clorofila como algas clorella y espirulina, de importante efecto antioxidante y anticancerígeno, y té verde que contiene polifenoles con actividad anticancerígena.

4) Probióticos, bacterias o microflora favorable y fundamental para la salud humana, las más importantes Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium bifidum. A la vez, alimentos como cebolla, ajo, manzanas, coles de Bruselas, brócoli, col y lechuga ayudan a reducir la actividad de las enzimas bacterianas nocivas.

5) Aceite de pescado. Consideran que añadir a la dieta un suplemento de aceite de pescado asegura niveles suficientes de ácidos grasos omega-3.

UNA PERSPECTIVA ORTOMOLECULAR

También para los doctores Arthur Roberts y Mary O'Brien ("Alrededor de un tercio de todos los cánceres están relacionados con la dieta") la nutrición es fundamental para prevenir y luchar contra el cáncer. Aconsejan una dieta sana consistente en tomar a
diario 5 veces frutas y verduras y 3 veces alimentos integrales (cereales, pan y pastas
integrales): "La investigación demuestra que quienes comen muchas frutas y verduras tienen alrededor de la mitad del riesgo de padecer cáncer en comparación con quienes no las toman". Asimismo, evitar carnes cocinadas en barbacoa, carnes curadas y grasas saturadas, que producen compuestos carcinógenos: "Una dieta rica en grasas saturadas se vincula con cáncer de colon, mama, próstata, páncreas y endometrio"

Como estrategias preventivas señalan

1) no fumar (el tabaco causa cáncer y es la causa más evitable de muerte),

2) consumir alcohol si acaso con moderación (beber grandes cantidades aumenta riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y laringe, también se relaciona con cáncer de mama, hígado y colon, quienes fuman y beben están en situación
especial de riesgo),

3) practicar ejercicio de manera regular (reduce riesgo de cáncer de mama y colon),

4) perder exceso de peso (obesidad es factor de riesgo para cáncer de mama, asociado con ingesta de grasa alimenticia y porque células grasas contienen estrógenos),

5) no exponerse al sol, sobre todo cuando los rayos solares son más fuertes (radiación ultravioleta produce lesión cutánea que puede inducir cáncer de piel, sobre todo si se tiene piel suave o salen pecas con facilidad) y

6) manejar el estrés (afecta al estado de salud y a la recuperación y supervivencia si se tiene cáncer). Subrayan el papel de calcio (altera la composición de los ácidos biliares, reduce la velocidad de división y crecimiento celular y evita el desarrollo de células precancerosas de colon y recto), ácido fólico (disminuye riesgo de cáncer de colon, cuello uterino y mama), selenio (antioxidante, contribuye a eliminar células cancerosas, estimula el sistema inmunitario y produce tasas menores de cáncer de próstata, colon y pulmón), vitaminas C (dietas ricas en vitamina C reducen riesgo de cáncer gastrointestinal -de boca, faringe, esófago, estómago y páncreas-, de pulmón y de cuello uterino) y E (antioxidante, estimula el sistema inmunitario y regula los sistemas enzimáticos que controlan el crecimiento de células cancerosas, sobre todo de próstata).

Asimismo, y como suplementos nutricionales, carotenoides (impiden cambios producidos en algunas células que inducen cáncer y previenen sobre todo el de pulmón y próstata), isoflavonas (de soja, impiden cambios precancerosos en cánceres sensibles a hormonas: de útero, mama y próstata), prebióticos (ingredientes alimenticios no digeribles como fructooligosacáridos, promueven crecimiento y actividad de bacterias beneficiosas del aparato digestivo) y probióticos (cultivos bacterianos beneficiosos activos y vivos).

Por último, proantocianidina (de corteza de pino marítimo y de pepita de uva, flavonoides que inhiben propagación de células cancerosas y lesión cancerosa en células cutáneas) y té (polifenoles de té verde y negro tienen capacidad anticancerosa y contribuyen a proteger contra cáncer de mama, pulmón, boca y páncreas), astrágalo (Astragalus membranaceus, potente estimulante inmunitario, en China se utiliza para intensificar eficacia de tratamiento anticanceroso y reducir efectos secundarios tóxicos) y cardo mariano (Silybum marianum, protege las células hepáticas de las toxinas y provoca producción de proteínas que ayudan a regeneración de hepatocitos, antiinflamatorio, mejora la función del hígado en afecciones hepáticas: "Cardo mariano puede contribuir a proteger de la lesión hepática a quienes reciben quimioterapìa").

OTRAS PLANTAS

El Dr. John Heinerman hace referencia a varias plantas beneficiosas, entre ellas:

Abedul (Betula alba)

el ácido betulínico de su corteza parece ser muy eficaz, seguro y barato en el tratamiento del melanoma para detener el cáncer de piel.

Canela (Cinnamomum zeylanicum)

el ácido cinámico ayuda a prevenir cáncer inducido por agentes químicos presentes en muchos alimentos que ingerimos, por lo que recomienda utilizar canela en preparaciones alimenticias como medida preventiva.

Consuelda (Symphytum officinale)

su notable capacidad para reducir ciertos tumores se atribuye en parte al germanio y cobalto presentes en raíz y hojas de la planta.

Eneldo (Anetheum graveolens)

el aceite esencial de eneldo puede contrarrestar una predisposición genética a desarrollar cáncer, y junto con aceite de semilla de alcaravea y apio y aceite de cáscaras de los cítricos pueden reactivar un proceso anticancerígeno natural y reducir riesgo de cáncer de mama, páncreas, colon y recto.

Hongos

en Asia, América del norte y este de Europa se han usado para tratar el cáncer y reducir los tumores, aliviar el dolor, mejorar los hábitos para dormir y el apetito y aumentar el peso de muchas personas. En las últimas décadas dos hongos han acaparado gran atención de la comunidad científica, reishi (Ganoderma lucidum) y shiitake (Lentinus edodes), venerados en Oriente por sus propiedades para tratar y prevenir el cáncer y el virus de Epstein-Barr, considerado causante del síndrome de fatiga crónica e hipoglucemia: "Ambos son problemas que quitan energía, lo cual parece corregirse rápidamente con estos hongos".

Linaza (Linus usitatissimun)

las ligninas pueden reducir la propagación del cáncer de mama, retrasar el crecimiento de los vasos sanguíneos del tejido del tumor y debilitarle.

Perejil (Petroselinum crispum)

unas ramitas son buen agente anticancerígeno. Contiene gran cantidad de vitaminas A y C, nutrientes importantes en la lucha contra el cáncer, e histidina, un aminoácido que inhibe el desarrollo de tumores en el cuerpo.

Remolacha (Beta vulgaris)

el Dr. Alexander Ferenczi utilizó en la década de 1950 raíz de
remolacha para la remisión de muchos tipos de cáncer, y desde entonces ha sido utilizada por otros médicos calificados con resultados increíbles. En el informe sobre su investigación, el Dr. Ferenczi concluye que la raíz de remolacha contiene un ingrediente activo anticanceroso que inhibe el tumor, que podría ser el colorante.

Documentación utilizada

- Fitoterapia, inmunidad y cáncer, (ponencia) Dr. Pablo Saz Peiró, Madrid, 2004.

- Fitoterapia. Vademécum de prescripción, Masson, Barcelona, 4ª ed., 2003.

- Gran enciclopedia de las plantas medicinales, Dr. Josep Lluis Berdonces i Serra, Tikal, Premiá de
Mar, Barcelona, 1999.

- Enciclopedia de la medicina ortomolecular. Nutricéuticos (suplementos nutricionales, vitaminas,
minerales, oligoelementos, alimentos curativos) y Nutricéuticos 2 (hierbas y remedios botánicos), Dr.
Arthur J. Roberts, Dra. Mary E. O'Brien y Genell Subak-Sharpe, Robinbook, Barcelona, 2003.

- Milagrosas hierbas curativas, Dr. John Heinerman, Prentice Hall, New Jersey, Estados Unidos, 1999.

- Cúrcuma. Curcuma longa, Dra. Ana Ramírez Boscá, Alicante, 2000.

- Monografía Equinácea, Astrid Van Ginkel, Fitomédica 9, Barcelona, 1997.

- La equinácea purpúrea, Luis Redondo Márquez, Revista de Fitoterapia, Valencia, 2000.

- Uña de gato. Estudios botánicos, químicos y farmacológicos de Uncaria tomentosa y Uncaria
guianensis, Dra. Lida Esther Obregón Vilches, Instituto de Fitoterapia Americano, Lima, Perú, 3ª ed.,
1995.

- Monografía Uña de gato, Alexis Rosell, Fitomédica 4, Barcelona, 1996.

- Uña de gato, Uncaria tomentosa, José Carlos Quintela y Olga Lock de Ugaz, Revista de Fitoterapia,
Valencia, 2003.

- Compuestos naturales de última generación, Javier Moscardó M., Valencia, 1998.

- La curación del cáncer. Métodos naturales, Dr. Michael Murray, Dr. Tim Birdsall, Dr. Joseph E.
Pizzorno y Dr. Paul Reilly, Robinbook, Barcelona, 2004.

- Diccionario terminológico de Ciencias Médicas, Masson, Barcelona, 13ª ed., 1998.

(artículo publicado en Conocer Arganzuela nº 142/143/144, noviembre/diciembre de 2004/enero de 2005)

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