Buenasiembra

Contactar: en Cap. Fed.
(Bs. As.- Argentina)

Con La Sra. Martha  Magnin, herbolaria,

TEL (5411) 4922-8873 de 11 a 20 hs

o Celular :

11-59367728
11-31412844

Mail:buenasiembra@yahoo.com.ar


 

ESCUCHAR RADIO


La búsqueda de la inmortalidad

Hoy estamos en la búsqueda de la inmortalidad personal.

El único bien en que todos podemos coincidir ahora es la salud. La vida, la salud y la longevidad, todo esto es bueno.

Nos hemos acostumbrado tanto a los beneficios de la medicina moderna que nos hemos vuelto codiciosos. No vivimos con una mejor salud y agradecidos porque no vamos a morir de polio o viruela. Ahora esperamos que, si necesitamos un riñón pueda conseguirse. Y consideramos que todo lo que se interponga en el camino de reemplazar nuestros órganos es de hecho responsable de nuestra muerte.

Como era previsible, la satisfacción del deseo sólo ha llevado a la inflación de los deseos.

Como se ha debilitado la creencia en que hay otra vida y se ha difundido la idea de que ésta es la única que viviremos, el deseo de permanecer en ella crece sin límites. Tememos más que nunca a la muerte y nos aferramos desesperadamente a la vida. Las únicas cosas que estamos de acuerdo en considerar buenas son una mejor salud, una vida más larga y menos sufrimiento.

No es casual que sea esta primera generación verdaderamente consumista la que se interesa por cosechar células germinales, aprovechando las semillas de la generación venidera y asegurarse de que la actual no muera.

Pero la actitud de la sociedad consumista de nuestros días va a contrapelo de toda la experiencia humana pasada, que invitaba al sacrificio en el presente para beneficio de aquellos que vendrían después de nosotros. Así ha sido el mundo hasta esta época.

La preocupación por el propio ser y la propia necesidad y satisfacción inmediata es alentada por la democracia liberal, que, en lo político, apunta a darles a las personas libres lo que quieren. En cierto modo, esto está reñido con lograr una vida de realización. Es capaz de destruir nuestra comunidad y nuestras instituciones.

Esta mentalidad consumista ahora se ve alimentada por una gigantesca industria. El cuidado de la salud en este momento representa un tercio o más del PBI estadounidense.

Por lo tanto, aun cuando quisiéramos obtener cierto grado de control político sobre el destino al que nos lleva la tecnología, el consenso mayoritario es: "Si cura las enfermedades, que venga. No se puede detener el progreso. Galileo ya derrotó a la Iglesia en esto."

¿Nos dirigimos entonces a un mundo feliz?

El Mundo Feliz, tal como lo imaginó Aldous Huxley, fue un intento de racionalizar la naturaleza humana hasta lo más profundo. Comienza con la creación de incubadoras humanas, donde la vida surge no de la procreación sino que está genéticamente programada.

Pero el Mundo Feliz también aspira a algún tipo de felicidad sintética (felicidad entendida como la ausencia de infelicidad ayudada por diversiones virtuales y sustituciones farmacológicas que proporcionan un estado de ánimo de éxtasis).

En el Mundo Feliz, se triunfa sobre la enfermedad y la pobreza. Se previene la guerra. No hay pena ni vergüenza. Pero lo que se obtiene a cambio son personas de forma humana pero de humanidad disminuida, no hay amistad ni amor ni arte, ni autonomía ni ciencia. La lógica para un Mundo Feliz ya está establecida. Si vamos hacia allí en la práctica no lo sé.

Evidentemente, en los últimos 20 años, ha surgido la sospecha de que podríamos estar a punto de violar algo profundamente apreciado sin siquiera saberlo.

Por eso, hemos iniciado el esfuerzo por lograr algún control sobre la biotecnología. Si tendremos éxito o no es aún una pregunta abierta. Sin embargo no hemos logrado prohibir la clonación humana en los Estados Unidos.

Debería haber regulación y, en algunos casos, quizá basten los límites autoimpuestos. Estas cosas deben ser analizadas por los científicos, los que tienen sensibilidades religiosas y el público en general. Es una tarea política.

Por León Kass. CIENTIFICO

Fuente: Clarin.com


Buenasiembra | 2001-2009 | Quienes Somos | Contactenos

Valid XHTML 1.0 Transitional