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Curación con Color

Helen Graham

Contenido

Primera parte
Capítulo uno La historia de la curación con color....................................... 2
Capitulo dos Los principios de la curación con color................................. 7

Segunda parte
Capítulo tres Desarrolla la conciencia de colores...................................... 18
Capítulo cuatro Relajación con colores......................................................... 20
Capítulo cinco Identifica las obstrucciones de energía mediante................ 24
Capitulo seis Equilibrio de energía mediante el color................................. 27
Capítulo siete Inhala color........................................................................... 30
Capítulo ocho Deja que el color se te vaya a la cabeza............................. 32
Capítulo nueve Control del dolor con fantasías de color. .............................. 34
Capítulo diez Pon color a tu vida................................................................ 35
Lecturas recomendadas. ..................................................................................... 38

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Capítulo dos: Los principios de la curación con color
'Tú eres luz.' (San Lucas 11:34)

En las tradiciones místicas, todos los objetos (vivos o no) se consideran como poseedores de otros, cuerpos invisibles a la vista normal. Envuelven al cuerpo físico y actúan como médiums para una interacción de energías sutiles en el entorno inmediato.

San Pablo expresó un punto de vista similar, afirmando que 'existe un cuerpo natural y un cuerpo físico' (Corintios 15:44). Al cuerpo natural lo llamaron halo los primeros cristianos y lo mostraban como una luz nebulosa de color que rodeaba a todo el cuerpo, pero en el arte posterior de la Edad Media y el Renacimiento se confinó a la región de la cabeza.

Mencionada de diferentes formas como Ka en el Egipto antiguo, Aura en la antigua Grecia, doppelganger en la Europa Medieval, el cuerpo vital en ciertas escuelas rosacruces, el cuerpo doble, astral o etérico en otras tradiciones ocultistas occidentales, el periespíritu en el espiritismo francés y el linga sharirah en oriente, este fenómeno se consideraba sinónimo con el espíritu o el alma, y como muerte sobreviviente.
Se pensaba que juntos, estos cuerpos de energía individual formaban el campo de energía del universo.

l. Chakra Base
Localización: base de la columna vertebral
Color: rojo
Endocrino: ovarios, testículos
Aceites: mirra, vetiver, pachulí
Gemas y Minerales: rubí, granate, hematites, jaspe rojo, cuarzo ahumado, turmalina negra
Alimentos: proteínas, frutas y verduras rojas
Cualidades: seguridad, solidez, estabilidad, salud, valor
Cualidades Negativas: egocentrismo, inseguridad, enojo, violencia

2. Chakra Sacro (Itara)
Localización: área del ombligo
Color: anaranjado
Endocrino: glándulas suprarrenales
Aceites: sándalo, cardamomo, genjibre
Gemas y Minerales: cornalina, coral, calcita de oro, ámbar, citrina, topacio oro, venturina, durazno
Alimentos: frutas y verduras amarillas
Cualidades: instintos básicos, emociones, sexualidad, ejercicio, movimiento
Cualidades Negativas: consentimiento excesivo, dificultades sexuales, trastornos de vejiga, envidia, y útero,

3. Chakra del Plexo Solar
Localización: aproximadamente 5 cm sobre el ombligo
Color: amarillo
Endocrino: páncreas, glándulas suprarrenales, hígado
Aceites: limón, cidronela
Gemas y Minerales: citrino, oro, topacio oro, ámbar, ojo de gato, calcita de oro
Alimentos: frutas y verduras amarillas
Cualidades: intelecto, racionalidad, voluntad, poder personal
Cualidades Negativas: abuso de poder, enojo, miedo, odio, trastornos de tensión, problemas digestivos

4. Chakra del Corazón
Localización: centro del pecho
Color: verde
Endocrino: glándula timo
Aceites: pino, bergamota, melisa
Gemas y Minerales: esmeralda, berilo, turmalina verde, jade, ágata, malaquita, venturina verde, cuarzo rosado, rodocrosita
Alimentos: frutas y verduras verdes
Cualidades: amor incondicional compasión, perdón, comprensión, equilibrio, franqueza, tacto, sensibilidad, inmunidad
Cualidades Negativas: resentimiento, insensibilidad, desequilibrio, problemas cardiacos y circulatorios, reumatismo

5. Chakra de la Garganta
Localización: centro de la garganta
Color: azul cielo
Endocrino: glándula tiroides
Aceites: lavanda, manzanilla, geranio
Gemas y Minerales: turquesa, crisocola, topacio azul, sodalita, lapislázuli, aguamarina, cianita
Alimentos: frutas y verduras azules, espárragos
Cualidades: comunicación, expresión creativa
Cualidades Negativas: problemas de habla y comunicación, disfunción de la tiroides

6. Chakra del Entrecejo (Tercer Ojo)
Localización: centro de la frente
Color: índigo (azul oscuro)
Endocrino: glándula pineal
Aceites: pachulí, incienso
Gemas y Minerales: lapislázuli, azurita, sodalita, zafiro
Alimentos: frutas y verduras azules o púrpuras
Cualidades: realización del alma, intuición, visión, imaginación, clarividencia, concentración
Cualidades Negativas: falta de concentración, cinismo, dolores de cabeza, malos sueños, despego de la realidad

7. Chakra de la Corona
Localización: parte superior de la cabeza
Color: violeta
Endocrino: glándula pituitaria '
Aceites: elemi, incienso
Gemas y Minerales: amatista, alejandrina, sugalita, fluorita púrpura, selenita
Alimentos: frutas y verduras púrpuras
Cualidades: unión con el yo superior, el infinito, espiritualidad, conciencia superior
Cualidades Negativas: alineación, desesperación, confusión

Puntos de vista tradicionales del campo de energía humana

Los místicos consideran que las energías sutiles del medio ambiente están distribuidas por todo el cuerpo mediante varios centros de poder importantes en la superficie de su contraparte no física, o cuerpo de energía. Se describen como vórtices pulsantes de tres dimensiones que aparecen ante videntes o clarividentes como túneles, trompetas o flores de convólvulo y giran rítmicamente del punto medio hacia fuera como ruedas catalina. De acuerdo a la dirección del giro, las ruedas atraen energía o la dirigen hacia fuera del cuerpo, dándole vitalidad o enervándolo.

Mucho se escribió sobre esos centros en los antiguos textos hindúes. Los teosofistas, que primero escribieron sobre ellos a finales del siglo XIX y principios del XX, retuvieron la palabra chakra, que significa rueda, para referirse a ellos. Los primeros místicos europeos también estaban familiarizados con estos centros y el antiguo conocimiento de los chakras en occidente se sugiere en el simbolismo de los antiguos monumentos egipcios y en la francmasonería. Ideas similares se encuentran en la sabiduría tradicional de los indios de América del Norte y Central, los esquimales y los tibetanos. Sin embargo, en estas diferentes tradiciones varia el número y localización de los chakras.

Los chakras

Los hindúes ubican siete chakras importantes en el eje vertical del cuerpo de energía, que corresponden con la columna vertebral en el cuerpo físico, y gran cantidad de chakras menores en otras partes de su superficie. De acuerdo a la sabiduría antigua, la energía en forma de luz es atraída a la parte inmaterial del cuerpo, la cual actúa como un prisma, descomponiéndola en siete corrientes que corresponden a las bandas de frecuencia del espectro de colores. Cada una se atrae mediante resonancia a un chakra cuyas vibraciones estén en la misma frecuencia.

Estas vibraciones se vuelven cada vez más densas, pesadas y de menor frecuencia a lo largo del eje vertical del cuerpo. En su base, se fusionan y surgen de las energías de la tierra, representadas en el pensamiento hindú como una serpiente enrollada (Kundalini) y en el pensamiento chino por un dragón. El movimiento en espiral hacia arriba de estas energías en torno al eje central de la columna vertebral también se representa en el caduceo, el símbolo tradicional de las artes curativos en la antigua Grecia, que aún se retiene como el emblema de la medicina occidental moderna.

Se cree que los chakras, que se pueden considerar como transmisores o transformadores de energía, vibran a una frecuencia característica mientras distribuyen energía a todo el cuerpo. Los patrones de energía en torno a cada chakra, aunque siempre cambiantes, en su mayor parte son de un cierto color cuyas vibraciones corresponden con su frecuencia básica. El color más frecuente de un chakra índica lo bien que su energía se está transformando y transmitiendo en un momento dado y, en consecuencia, refleja la experiencia actual.

En las tradiciones primitivas cada chakra también se asociaba con una nota musical, una forma simbólica y ciertos elementos de la misma frecuencia vibracional característica (los cuales varían de acuerdo a la tradición). Ciertas tradiciones también asignan planetas a los chakras, sugiriendo que son sensibles a la influencia planetaria y proporcionan una base física para la astrología. Hace poco, los chakras también se asociaron con la ubicación y el funcionamiento de los plexos nerviosos importantes del cuerpo, cada uno de los cuales está conectado con una de las glándulas del sistema endocrino.

Así que se cree que el más ligero desequilibrio de la energía en cualquier chakra influye en la glándula correspondiente, dando lugar a fluctuaciones en las hormonas que se secretan directamente al torrente sanguíneo, produciendo cambios inmediatos en estado de ánimo, apariencia, tensión, respiración, digestión, intuición e inteligencia. La acción correcta y equilibrada de los siete chakras se expresa como salud absoluta y perfecta en todos los niveles.

Las principales características del sistema humano de chakras común a muchas tradiciones son como sigue:

El primer chakra, raíz o base, que se conoce en sánscrito como Muladhara y se ubica en la posición que corresponde a la base de la columna vertebral, es la primera manifestación de la fuerza de vida en el cuerpo físico, Su funcionamiento determina el nivel de energía física de la persona y la voluntad de vivir en una realidad física. Se ocupa de la supervivencia básica y la salud física; al estar conectado íntimamente con la próstata y los testículos en los hombres, y con el útero en las mujeres, influye en la actividad sexual y regula la creatividad. Esta energía afecta primariamente las piernas, las articulaciones de la cadera y la base de la columna, recubriendo el área pélvica e influyendo en la seguridad. Sin embargo, el cóccix funciona a nivel etérico como una bomba, dirigiendo el flujo de energía hacia arriba en la columna y conectando cada chakra con la energía de vida.

Psicológicamente, el primer chakra se asocia con sentimientos de estar asentado con seguridad, 'bien enraizado' y de pertenencia. Se cree que es en su mayor parte rojo, que Saturno influye en él, se le asocia al elemento Tierra, la forma simbólica del cuadrado, el metal plomo (metal base), el sentido del olfato y la vibración del sonido LA. (Los símbolos y sonido que se incluyen proceden de la tradición tántrica.)

El segundo chakra o sacro, Svadhistana, que se ubica en la región pélvica a medio camino entre el pubis y el ombligo, se considera, en los sistemas tradicionales, como el centro de la actividad sexual. Como la sexualidad es una expresión de la fuerza de vida, este chakra está muy relacionado con el chakra base e influye en la vitalidad física y sexual. Está situado en la región llamada vientre o intestinos, que los japoneses llaman hara y se asocia con hígado, páncreas, bazo, riñones y vejiga, y en consecuencia, con el metabolismo, la digestión, la desintoxicación, la inmunidad a las enfermedades y el equilibrio de fluidos y azúcares en el cuerpo. También se cree que tiene conexiones glandulares con los testículos y los ovarios, y que influye en la producción de las hormonas testosterona y estrógeno.

En el nivel psicológico se relaciona con las pasiones o 'sentimientos viscerales', las emociones y con los temas que importan más a las personas: poder, sexo y riqueza material. Se asocia con el color anaranjado, la influencia de Júpiter, el agua, el estaño, el sentido del gusto, la forma simbólica de una pirámide sin la punta y el sonido BA.

Se cree que el tercer chakra o plexo solar, Manipura, situado ligeramente arriba del ombligo, es el centro del poder personal o del poder para actuar y, en consecuencia, con el sentido de la visión. Se asocia con las glándulas suprarrenales, que mediante la producción de adrenalina afectan profundamente el sistema nervioso simpático, y por lo tanto, la energía muscular, el latido cardiaco, la digestión, la circulación y el estado de ánimo.

Tradicionalmente está relacionado con el funcionamiento mental (el intelecto o la mente racional, la intencionalidad y la voluntad) pero también está directamente relacionado con el segundo chakra y por lo tanto, con la vida emocional. Se cree que es básicamente amarillo, se asocia con Marte, fuego, hierro, vista, la forma simbólica del círculo y el sonido RA.

Se cree que el cuarto chakra o corazón, Anahata, el cual se encuentra en el centro del pecho, sobre el esternón, está relacionado con el timo, ubicado detrás del esternón, cuya principal función es crear inmunidad a las enfermedades. Desde el punto de vista tradicional, se asocia con el amor y la compasión, los sentimientos, la sensibilidad, el tacto, la piel, las manos y con el color verde.

Es interesante que se sabe que muchas de las células inmunes del cuerpo se localizan en la piel y se pueden estimular por tacto. Se cree que Venus influye en él, se asocia con aire, cobre, el símbolo de la cruz de lados iguales y el sonido de dos sílabas YA Mn.

El quinto chakra o de la garganta, Vishuddhi, se localiza en la parte frontal de la garganta y se piensa que influye en la glándula tiroides, la cual afecta el metabolismo, la musculatura y el control del calor del cuerpo. Desde un punto de vista tradicional, se relaciona con la comunicación y la expresión personal, oír y responsabilizarse por las necesidades propias. Se asocia con el cielo azul, el planeta Mercurio, el éter, la audición, la forma simbólica del cáliz y el sonido HA.

El sexto chakra o del entrecejo, Ajna, se encuentra apenas encima de las cejas y entre ellas, en el centro de la frente, se le conoce en la tradición como el 'tercer ojo' y se identifica con los recuerdos visuales, la penetración, la comprensión intuitiva, la clarividencia, las habilidades psíquicas y el éxtasis. Se asocia con la glándula pineal, la cual según la investigación contemporánea tiene una función significativa al procesar recuerdos visuales y en los procesos inconscientes, y también es responsable de la producción de las hormonas melatonina y serotonina. Su color es azul media noche o índigo, y sus símbolos son la luna, el oro y la plata, la estrella de seis picos y el sonido AH.

El séptimo chakra o chakra de la corona, Sahasrara, se ubica en el centro de la parte superior del cráneo; en la tradición se le consideraba el asiento del alma, se identifica con el ser puro o iluminado, espiritualidad e integración de todo el ser. Se asocia con la pituitaria, la glándula endocrina maestra, la cual regula la función de las demás glándulas y está muy asociada con la glándula pineal. Su color es púrpura o violeta, simbolizado por el loto de mil pétalos y el sonido sagrado OM, que se considera la amalgama total de todo sonido y de toda creación.

Según el sistema de chakras, el hombre tiene una naturaleza de siete partes. Los chakras primero y segundo están más ocupados en recibir y distribuir las energías físicas, y se combinan para dar a una persona potencia, virilidad y la voluntad de vivir. Los chakras tercero, cuarto y quinto se ocupan de las energías psicológicas y, por lo tanto, de la personalidad, más que de las características físicas; los chakras sexto y séptimo con las energías espirituales que son una expresión de la relación del individuo con su espíritu o alma.

Los chakras actúan como un sistema integrado, más que en forma aislada. Si uno empieza a funcionar mal, también lo harán los otros ya que tratan de compensar la menor transmisión de energía en un centro trabajando extra. Por lo tanto, el sistema de chakras proporciona el ímpetu para el flujo regulado y equilibrado de energía por toda la persona que es necesaria para la salud.

El aura

En la tradición, el flujo de energía no se confina al interior del cuerpo físico como normalmente se considera. En el punto de vista primitivo, el cuerpo emite una energía radiante que se relaciona específicamente con la ubicación y la intensidad de la energía en su interior, y por lo tanto, revela algo de cómo está funcionando.

Esta emanación en tres dimensiones, que rodea al cuerpo en todas direcciones y se extiende cierta distancia de su superficie, se llama extensamente aura y representa la suma total de la energía emitida por los chakras...

Medición científica del sistema chakras-aura

Aunque la fuerza vital es evidente para muchas personas que se dedican a la curación, ha eludido la medición científica hasta hace poco. Esto puede deberse a que sus sutiles energías sólo pueden reaccionar y ser notadas por organismos vivos. Cuando encuentra su contraparte en un ser vivo, se produce una reacción que se puede detectar. Se afirma que esto es la base para el diagnóstico curativo, adivinación con varilla y con agua. Sin embargo, como esta fuerza no es fácil de detectar mediante instrumentos físicos en el mundo médico ortodoxo, se considera que no tiene realidad física...

El sistema chakra-aura y la salud

En Norteamérica y Canadá se ha estudiado extensamente a clarividentes como Jack Schwartz y Rosaline Bruyére, que perciben las energías de los chakras y el aura y los utilizan en el diagnóstico y el tratamiento. Esta investigación parece confirmar las observaciones de los antiguos.

Se ha descubierto que trastornos en la distribución de energía del chakra base corresponden con la falta de energía física y mala salud general, dolor crónico de la parte baja de la espalda, ciática, venas varicosas y problemas del recto, incluyendo tumores y crecimientos cancerosos.

Por lo general, los bloqueos de energía en el segundo chakra se asocian con reducción de la actividad física y sexual, ya que el área pélvica es la fuente más importante de vitalidad en el cuerpo. Los desequilibrios en este chakra se encuentran comúnmente con problemas en mujeres como: dificultades menstruales, infertilidad, infecciones vaginales, quistes ováricos, endometriosis, tumores y cánceres de los órganos femeninos; y con impotencia y problemas de próstata en hombres. Tanto en hombres como en mueres el dolor pélvico y de la parte baja de la espalda, las dificultades y enfermedades sexuales, los discos intervertebrales luxados, los problemas de vejiga y urinarios y la pérdida frecuente de fluidos sexuales ocurren con frecuencia cuando este chakra es inestable.

Las enfermedades físicas más comunes que se asocian con trastornos en el flujo de energía del tercer chakra o del plexo solar son: artritis, úlceras y problemas estomacales, mala digestión, indigestión crónica o aguda, trastornos de la alimentación, como anorexia y bulimia nerviosa, náusea, apetito anormal, problemas de colon e intestino, incluyendo cáncer, pancreatitis y cáncer pancreático, diabetes, problemas de riñón e hígado, hepatitis, trastornos de la vesícula biliar y la glándula suprarrenal, y gripe.

Cuando el cuarto chakra, o del corazón, es inestable pueden presentarse anormalidades cardiacas o circulatorias que por lo general causan: ataques cardiacos, agrandamiento del corazón, falla cardiaca congestiva, arterias bloqueadas, asma, alergias, problemas pulmonares, incluyendo cáncer, dificultades bronquiales, neumonía, mala circulación, problemas de la parte superior de la espalda y de hombros.

Las personas con desequilibrios en el quinto chakra o de la garganta tienen tendencia a los problemas de la piel y las alergias, y como resultado de la mala desintoxicación del cuerpo: problemas de tiroides, infecciones de garganta, garganta irritada, pérdida de la voz, laringitis, tonsilitis, cánceres de garganta y boca, problemas de dientes y encías, desalineación de la mandíbula, columna torcida, entumecimiento del cuello, dolor de cabeza por tensión que surgen en la base del cuello y glándulas inflamadas

Se piensa que el sexto chakra, o 'tercer ojo', ejerce una fuerte influencia en el funcionamiento equilibrado del sistema endocrino, el funcionamiento visual, el sueño, la claridad de las funciones mentales y el nivel general de energía. La inestabilidad en este chakra se refleja en fatiga y cansancio, migraña y dolor de cabeza por tensión, irritabilidad, ansiedad, nerviosismo y depresión, colapso nervioso, enfermedades psicóticas como esquizofrenia, irregularidades del sueño, coma, trastornos neurológicos como ceguera y sordera, epilepsia y ataques de apoplejía, dificultades de aprendizaje, tumores cerebrales, parálisis y coágulos de sangre en el cerebro.

La inestabilidad en el séptimo chakra o de la corona puede producir trastornos del sistema nervioso, parálisis, problemas óseos y enfermedades debilitantes como esclerosis múltiple. Si se consideran juntos, los sistemas de chakras y aura, proporcionan una explicación completa y consistente de la distribución y funcionamiento de las sutiles energías en el interior y en torno al cuerpo y una base para lo que podemos considerar terapias de energía sutil, como las que se practican tradicionalmente en India, Tíbet, China, Japón, entre los indios norteamericanos, aborígenes australianos y los kaunas de Hawai. Incluyen prácticas primitivas como acupuntura, acupresión o Shiatsu, medicina ayurvédica, y curación con color; y en prácticas más recientes como reflexología. Terapia craneosacral, radiónica, terapia de polaridad y homeopatía. En todos estos sistemas de curación se considera que la enfermedad es, en lo fundamental, de origen espiritual, como un desequilibrio de la s energías del alma, el cual se muestra en primer lugar como un conflicto o problema a nivel psicológico y sólo al final como enfermedad física. Por lo tanto, estos enfoques a la curación abordan la enfermedad primariamente a nivel espiritual o psicológico, y el diagnóstico tiende a enfatizar estas energías en lugar de las físicas.

Diagnosticar el trastorno mediante el aura y los chakras

La doctora Barbara Ann Brennan cree que el diagnóstico áurico es muy útil ya que 'el aura es en realidad el "vínculo faltante" entre la biología y la medicina física, y la psicoterapia.

Disfunción de los chakras y trastorno psicológico

Brennan y Pierrakos han relacionado la disfunción de los chakras con los trastornos psicológicos y su análisis por lo general concuerda con las explicaciones tradicionales y más contemporáneas, aquí se presentan los puntos en común.

En la Segunda Parte, se te invita a combinar estas técnicas de sentir y enviar energía de colores mediante la formación de imágenes y a descubrir y desarrollar tus verdaderos colores como medio para curarte y curar a otros.

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