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Tecnología informática revolucionaria

AVANCES TECNOLOGICOS

Crean una tecnología informática que definen como revolucionaria
Es un sistema que permite grabar y leer datos en diversos soportes y materiales. Aseguran que es imposible de violar o duplicar. Y que es más seguro que las bandas magnéticas o los microchips.

 Diego Waldmann)Se trata de una idea brillante con tecnología aplicada. Esto es lo que muchas veces nos diferencia del Primer Mundo". Así definió el ingeniero Guillermo Oliveto, de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), al nuevo "invento argentino": un sistema que permite grabar y leer información —como códigos y claves de acceso— y que a diferencia de las alternativas existentes —como las bandas magnéticas de las tarjetas de crédito o el microchip de las telefónicas— , es imposible de violar, de duplicar y tiene bajo costo. ¿Qué más? Su inventor es un técnico en electrónica que dedicó más de la mitad de su vida al marketing y la publicidad.

Cinco años atrás, Agustín Pérez (45), el inventor, se hizo una pregunta clave: cómo era posible que en un mercado multimillonario como el de la publicidad, para las campañas de promoción se siguieran usando las raspaditas como sistema para guardar información en tarjetas. También se respondió: las otras alternativas eran caras e inseguras. Así nació el desafío.

"Entonces —cuenta hoy— lo que tenía que desarrollar era un sistema seguro y muy económico si quería tener alguna chance". Los primeros trabajos de investigación los inició en el año 2000 en el living de su casa, que hacía las veces de laboratorio. De a poco fue sumando amigos hasta contar con un equipo de colaboradores que se fueron entusiasmando con los logros. "Hasta que nos dimos cuenta —dice— que teníamos en las manos una innovación que solucionaba muchos de los problemas que caracterizan a las otras tecnologías".

Le siguieron cuatro años de trabajo independiente y muchas puertas cerradas. "Hasta que accidentalmente conocimos al profesor Víctor Mandrut, un visionario que no nos dejó escapar", recuerda Pérez. Mandrut, profesor de la UTN—Facultad Regional Buenos Aires, armó una reunión con el secretario de Extensión Universitaria, el ingeniero Guillermo Oliveto, y el equipo del Departamento de Electrónica. El resultado fue la creación de una Comisión de Trabajo y el inicio, hace ya un año, del proyecto conjunto. "Esta sociedad —dice Pérez satisfecho— nos permitió avanzar más en el último año que en los cuatro anteriores".

Mucho menos sencillo que contar la historia es explicar de qué se trata, porque el principio tecnológico de "Promotrón" —como fue bautizado el sistema— es secreto. Así que su "defensa" queda en manos exclusivas del inventor y de la UTN, a nombre de quienes está patentado.

"Esta innovación tecnológica permite grabar y leer información en soportes diferentes, como tarjetas, de distintos materiales, como papel, cartulina, plásticos, goma y muchos otros", explica Pérez. Las características principales del sistema —que incluye aparatos lectores— es que la información se guarda de forma "invisible, inviolable e incopiable y su vida útil es ilimitada", agrega.

Seguridad y bajos costos, dice el inventor, son los fuertes de su propuesta. "La banda magnética, la 'raspadita', el microchip y el código de barras, básicamente los sistemas que existen en el mercado mundial, tienen todos graves problemas de seguridad. Por ejemplo, la estafa por falsificación de tarjetas de crédito y débito tiene una escala declarada por los bancos de cinco mil millones de dólares". Y agrega: "En el caso de Promotrón, si la UTN hiciera una tarjeta con el sistema que inventé pero sin que yo conozca los parámetros de construcción de la información, no podría acceder a ella. Porque la inviolabilidad del sistema depende de estos parámetros, que difieren en cada caso".

Sobre la inversión, asegura que una tarjeta Promotrón tiene un costo aproximado de la mitad de una de banda magnética, por ejemplo, que ronda entre los dos y 10 centavos de dólar. En cuanto a los lectores, son totalmente electrónicos y no sufren desgastes como los magnéticos.

Según Oliveto, el campo de las aplicaciones es enorme: desde seguridad bancaria, medios de pago y acceso a estadios o espectáculos masivos hasta identificación de productos, promociones e identificación de personas, entre muchas otras. "Por ejemplo —explica— en una de las páginas del DNI se puede guardar información invisible y aunque alguien haya reemplazado la foto original, en el lector aparecerán la foto y los datos auténticos de la persona".

Para dar idea de la actual capacidad informática del sistema, Pérez retoma el ejemplo de los DNI: "Podríamos hacer documentos seguros para el triple de la población mundial"

Convocatoria a la presentación

El sistema Promotrón será presentado hoy oficialmente en el Aula Magna de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Buenos Aires, a las 18.
La convocatoria está abierta a todo el que quiera participar.

En primera línea estarán el decano, arquitecto Luis De Marco, y el equipo que está detrás de Promotrón: el director del Departamento de Electrónica de la UTN, ingeniero Jorge Sinderman, el secretario de Extensión Universitaria, ingeniero Guillermo Oliveto, los profesores Víctor Mandrut, Jorge Leitner y Diego López, el inventor Agustín Pérez y uno de los miembros de su equipo original, Mariano Sánchez de Loria.

Después de presentar el sistema se expondrán las posibilidades de negocios que se abren. Sobre este punto explicó Pérez: "La producción de los primeros equipos y tarjetas estará a cargo de la UTN y en un plazo no determinado se irán otorgando las licencias de producción".

Proyectos para crecer

Hubo una época en que argumentaban a favor del ingreso masivo de productos extranjeros. "Si ellos lo hacen mejor...", insistían. La ecuación era sencilla: vender trigo, carne, grasa vacuna y soja y comprar, por ejemplo, teléfonos celulares. Algo parecido al siglo 19. El asunto no funcionó más que para la incorporación del delivery, y muchos científicos y técnicos terminaron repartiendo mercadería, o en su casa, lavando los platos. Por suerte esa concepción cambió. Pero no tanto. El país necesita de proyectos como el de la Universidad Tecnológica Nacional. Si no se emprende una suerte de "revolución tecnológica" con inventos y productos de alto valor agregado, siempre habrá desventaja.

Oscar Angel Spinelli
ospinelli@clarin.com

Fuente: Clarin.com


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